Integrantes de CAPROMITI impidieron el acceso al predio de la empresa china en reclamo por contrataciones locales. La policía les notificó que debían desalojar el lugar.
Un grupo de proveedores mineros bloqueó este martes el ingreso a la planta de procesamiento de litio de la empresa Zijin-Liex, ubicada en Fiambalá, en reclamo de mayor contratación de mano de obra y servicios locales. La protesta fue encabezada por integrantes de la Cámara de Proveedores Mineros de Tinogasta (CAPROMITI), presidida por Enzo Morales.
El bloqueo se inició a primera hora de la mañana y se extendió durante el día, provocando dificultades en el movimiento de vehículos de la empresa. Según informaron los manifestantes, personal policial les notificó que debían desalojar el lugar. Los proveedores sostuvieron que la medida «no impidió el normal funcionamiento de la planta y se permitió el cambio de turno de los trabajadores».
CAPROMITI cuestiona que Zijin-Liex «no prioriza la contratación de servicios del departamento». Asimismo, señalaron que hay «más de 75 trabajadores de origen asiático» y que la empresa desistió de contratar camionetas privadas para la escolta de los camiones, requisito exigido por protocolo del Ministerio de Minería, optando por utilizar vehículos propios.
El lunes, los mismos proveedores habían realizado cortes sobre la Ruta Nacional nº60, bloqueando el paso de camiones durante las primeras horas del día. Dos semanas atrás también habían efectuado reclamos por la misma temática.
El reclamo de CAPROMITI lleva varias semanas. Anteriormente fue planteado ante el intendente de Tinogasta, Ernesto Andrada; los concejales Mauro Argañaraz y Pablo Núñez; representantes de la Municipalidad de Fiambalá y de los gremios AOMA y UOCRA.
En septiembre, se creó una mesa de trabajo para acercar un petitorio a Zijin-Liex en el que se planteó «que las empresas de nuestro departamento tengan oportunidades reales de contratar y crecer; que antes de buscar afuera, se busque, se capacite y se de oportunidad a nuestra gente; formar trabajadores y preparar proveedores para las exigencias reales de la actividad minera; compromisos concretos, responsables y seguimiento».
En un comunicado difundido en ese momento, la Cámara expresó: «No queremos reuniones para la foto. Queremos resultados. Una minería que extrae recursos de nuestro territorio también debe generar trabajo, empresas y desarrollo».
A mediados de junio, CAPROMITI ya había amenazado con bloquear las rutas de Fiambalá, en aquel caso por la sospecha de que Zijin-Liex había cerrado un acuerdo con una transportista de Córdoba, que según trascendió se canalizaría a través de una UTE con una firma catamarqueña. La minera china negó haber firmado contrato alguno con una empresa de otra provincia.
En esa oportunidad, la Cámara advirtió que, sin cambios reales en las comunidades donde se desarrolla la actividad, «no habrá licencia social» en Tinogasta. Su comunicado cuestionaba además a quienes, desde adentro, facilitaban que «intereses foráneos se queden con contratos millonarios usando nombres locales», y ponía en la misma línea los conflictos con Zijin-Liex, las denuncias sindicales por condiciones laborales y precarización, y los reclamos de otras cámaras por el desplazamiento de proveedores locales.
La empresa consiguió a mitad de año la aprobación de su propuesta de inversión en el RIGI, por un total de 709 millones de dólares para construir y operar una planta con capacidad de 40.000 toneladas anuales de litio en Fiambalá. Sería la segunda planta en el distrito, y la obra contempla pozos para extracción de salmuera, ductos de transporte, sistemas de purificación, caminos, tuberías, instalaciones industriales auxiliares y obras de control de inundaciones. Los estudios técnicos presentados ante el Comité Evaluador del RIGI indicaron que el salar dispone de recursos suficientes para más de 19 años de vida útil; se estima que generará exportaciones estimadas en 400 millones de dólares anuales y creará 4.406 puestos de trabajo directos e indirectos entre las etapas de construcción y operación.
