Las Fuerzas Vivas de Fiambalá presentaron una nota ante la Cámara de Diputados para exponer los fundamentos por los que consideran que la sede del proyecto debe ubicarse en esa localidad y no en Santa Rosa, en Tinogasta.
Las Fuerzas Vivas de Fiambalá, junto con organizaciones intermedias y las cámaras de Turismo, Económica y de Proveedores Mineros, presentaron una nota formal ante la Cámara de Diputados para solicitar una reunión con las comisiones a las que fue girado el anteproyecto de ley del convenio entre Nación y Provincia para la instalación de la Zona Franca en el departamento Tinogasta. La presentación, dirigida a la presidenta del cuerpo legislativo, Paola Fedeli, lleva la firma conjunta de las entidades convocantes y fue elevada en nombre del pueblo de la localidad.
En el escrito, los firmantes plantearon la urgencia de exponer personalmente ante los legisladores fundamentos históricos, geográficos, culturales y de desarrollo industrial por los que, sostienen, el asentamiento físico de la Zona Franca debe ubicarse en jurisdicción de Fiambalá y no en la localidad prevista en el texto original del proyecto.
“Nos movilizan razones históricas y condiciones geográficas ligadas al desarrollo del Paso Internacional San Francisco”, señalaron en la nota dirigida a la titular del cuerpo legislativo. Describieron además a la localidad como “una realidad económica con un polo logístico e industrial en ciernes” y la definieron como “el eje de un gran desarrollo industrial en el oeste catamarqueño” y “la puerta de ingreso al país”.
Los firmantes advirtieron que Fiambalá “no puede ser marginada una vez más” por decisiones políticas respecto de la instalación del predio de la Zona Franca en su jurisdicción, y remarcaron que la localidad “urge” exponer esos fundamentos ante la comisión legislativa correspondiente antes de que avance la sanción definitiva del proyecto.
El pedido llega en medio del tratamiento legislativo del proyecto, que ya obtuvo media sanción en el Senado y se encuentra ahora a estudio en la Cámara de Diputados para su sanción definitiva. La iniciativa enviada por el Ejecutivo especifica que la Zona Franca se emplazará en el distrito de Santa Rosa, dentro del municipio de Tinogasta, una definición que generó el reclamo de distintos sectores de Fiambalá, que consideran que la sede debería radicarse en esa ciudad y no en la localidad definida por el proyecto oficial.
Otras voces del reclamo
Mario Quintar, exsenador provincial por Tinogasta, cuestionó la decisión de avanzar con el proyecto en el distrito de Santa Rosa y sostuvo que Fiambalá fue excluida de una definición que, a su criterio, debería contemplar su ubicación estratégica y su actividad minera. El dirigente, con extensa trayectoria legislativa en el propio departamento, se sumó así a la lista de voces locales que cuestionan públicamente el criterio adoptado por el Ejecutivo provincial para fijar la sede definitiva del proyecto.
Quintar afirmó que el convenio firmado entre Nación y Provincia contempla, en su texto original, una zona franca en el departamento Tinogasta en términos generales, pero que la ubicación concreta en el distrito de Santa Rosa se incorporó recién durante el tratamiento legislativo, sin que mediara, a su entender, una discusión amplia y abierta con los sectores productivos del departamento. “Lo que sí se hizo entre gallos y medianoche es la aprobación de ese convenio”, cuestionó, en referencia directa a la celeridad con la que se habría definido ese aspecto puntual del proyecto legislativo.
“Hoy está el Paso de San Francisco, que se comercializa con otros países a través del Paso de San Francisco, porque es la puerta al Pacífico”, señaló, al remarcar la posición geográfica de Fiambalá respecto del corredor internacional. Sobre la actividad minera de la zona, agregó: “Las empresas de minería, ¿dónde están? Están todas en Fiambalá”, en alusión a que buena parte de los emprendimientos mineros del departamento operan con base logística en esa localidad y no en Santa Rosa.
Por su parte, José María Rasgido, secretario general de la seccional Fiambalá de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), cuestionó las posturas expresadas por la senadora provincial Pamela López y el diputado nacional Sebastián Nóblega, ambos con peso político en el departamento y señalados por el dirigente como responsables de haber profundizado, en lugar de morigerar, la disputa entre las dos localidades.
Rasgido sostuvo que, al representar institucionalmente a todo el departamento y no a una sola localidad en particular, ambos funcionarios deberían promover el diálogo entre las comunidades y evitar posiciones que, según consideró, profundizan la confrontación entre Fiambalá y Tinogasta en lugar de encauzarla institucionalmente.
En cuanto a Nóblega, el dirigente sindical señaló que el conflicto entre ambas localidades ya se había generado mucho antes de sus llamados públicos a evitar internas y divisiones jurisdiccionales, por lo que consideró tardío ese pedido de unidad. “Lo más maduro y democrático hubiera sido convocar a los representantes de ambos municipios y buscar un consenso”, planteó, en referencia a la instancia previa a la definición del sitio de emplazamiento.
Rasgido defendió además, con firmeza, el reclamo de Fiambalá y argumentó que la presencia de proyectos mineros en la jurisdicción debería ser considerada al momento de definir la ubicación de la Zona Franca, en tanto se trata, a su juicio, de una actividad económica clave y directamente vinculada al funcionamiento de ese tipo de régimen aduanero. “Como fiambalense apoyo que pueda ser instalada en Fiambalá”, cerró, durante la entrevista en la que expuso su postura sobre el conflicto que enfrenta a las dos localidades del departamento por la definición final del predio.
