Este jueves a las 10, los cuarteles de bomberos voluntarios de todo el país harán sonar sus sirenas en simultáneo para reclamar el pago de una deuda de $59.330,7 millones por parte del Ministerio de Seguridad, en el marco del operativo preventivo por El Niño.
Los bomberos voluntarios de Argentina llevarán a cabo este jueves a las 10 un sirenazo nacional en todos los cuarteles del país para reclamar a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el pago de una deuda de 60 mil millones de pesos. La medida se realizará en simultáneo y los bomberos pidieron a los vecinos que no se alarmen.
El reclamo se centra en la falta de ejecución y distribución de $59.330,7 millones contemplados en la Ley Nacional N° 25.054, correspondientes al remanente del ejercicio 2025 y años anteriores. El Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios agrupa a más de 1000 asociaciones y 52.000 efectivos en todo el país.
Según fuentes del sector, el pago del subsidio suele realizarse entre marzo y mayo, por lo que la demora actual es de entre cuatro y seis meses. Los fondos provienen de un régimen de afectación específica recaudado por ley, por lo que no se trata de asistencia extraordinaria ni aportes discrecionales. El congelamiento de las partidas representa un recorte estimado de $45 millones por cada asociación.
Además del reclamo presupuestario, los bomberos plantean otras tres demandas operativas. Una de ellas es la compensación por atención médica y técnica en siniestros en rutas concesionadas, y solicitan que la licitación de la nueva Red Federal de Concesiones (Decreto 97/2025) incluya convenios obligatorios, contraprestación fija mensual, reintegro de gastos extraordinarios y compensación por daños en equipamiento.
También exigen la aplicación integral de la Ley de Fortalecimiento 27.629, sancionada en 2021, con énfasis en la devolución del IVA por compras de bienes, servicios y equipamiento a cargo de ARCA. Asimismo, reclaman al Ministerio de Economía y al Banco Central que agilicen los pagos al exterior, dado que los cuarteles recurren a la compra de vehículos usados en el extranjero por los altos costos del mercado interno, una operatoria que requiere pagos anticipados totales y que enfrenta trabas operativas.
