El Gobierno nacional destinó un porcentaje variable de la recaudación de los fondos fiduciarios a la compra de títulos públicos, letras y bonos estatales. Según planillas presupuestarias, las colocaciones financieras alcanzarían los $1,33 billones en 2026, lo que equivale a US$880 millones adicionales.
El Gobierno nacional dispuso la colocación de un porcentaje variable de la recaudación de los fondos fiduciarios en letras, títulos y bonos estatales, operatoria que continuará durante 2026. Según planillas presupuestarias consultadas por LA NACION, las inversiones financieras alcanzarán los $1,33 billones, lo que habilitaría al ministro de Economía, Luis Caputo, a disponer colocaciones por el equivalente a US$880 millones adicionales.
El Instituto Consenso Federal contabilizó que los fondos fiduciarios registraron un superávit de US$3003 millones entre 2024 y 2025, y proyectó US$956 millones para 2026. Su director, Alejandro “Topo” Rodríguez, ex diputado nacional, afirmó: “Esto significa casi 4000 millones de dólares, en tres años”.
Actualmente, el universo de fideicomisos estatales suma 29 fondos. La mayoría está en proceso de disolución o liquidación, pero continúan recaudando dinero. Durante el primer trimestre de 2026, registraron ingresos corrientes por $161.312 millones, gastos corrientes por $54.154 millones y gastos de capital por $55.505 millones, con un superávit financiero de $51.667 millones, según la Oficina Nacional de Presupuesto.
Entre los fondos en liquidación se encuentra el Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), creado para financiar obras de infraestructura, servicios básicos y mejoramiento de vivienda en barrios populares. El presidente Javier Milei anunció su disolución en mayo de 2025, pero el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y otros actores la detuvieron mediante una medida cautelar. El Gobierno redujo 94% los desembolsos, lo que paralizó 636 proyectos que afectan a 193.266 familias, y colocó $204.000 millones en letras del tesoro y bonos, $64.000 millones en un fondo común de inversión y $95.600 millones en cuentas corrientes en el Banco Nación, según datos oficiales de la Jefatura de Gabinete.
La operatoria se repite entre los fondos fiduciarios en plena vigencia. Con siete de ellos se prevé que recauden más de $5,3 billones durante 2026 y que registren gastos corrientes por casi $3,1 billones, según las planillas presupuestarias. Estos fondos son el Sistema de Infraestructura del Transporte, el Fondo de Infraestructura Hídrica, el destinado al consumo residencial de gas, el Fondo de Garantías Argentino (FOGAR), el de Promoción de la Economía del Conocimiento (Fonpec), el de Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina y el de Energías Renovables.
El Estado planificó poner en instrumentos financieros un 40% más de lo que destinó a los fines específicos de cada fondo. Por ejemplo, el Sistema de Infraestructura de Transporte prevé $2,15 billones en gastos corrientes y $692.669 millones en gastos de capital, con inversiones financieras por $751.481,7 millones, lo que equivale al 99,97% del resultado financiero previsto. Durante el primer trimestre de 2026, este fondo registró $636.115 millones de ingresos corrientes, colocó $305.111 millones en inversiones financieras y desarmó posiciones por $107.984 millones, con una colocación neta de $197.127 millones, 2,7 veces lo destinado a obras en el mismo período.
El Fondo de Infraestructura Hídrica recaudó $399.541 millones entre enero de 2024 y marzo de 2026, pero gastó $99.761 millones en el mismo período, el 25% de los recursos disponibles. El dinero acumulado se colocó en letras del Tesoro, plazos fijos y depósitos a la vista. Para 2026, el Ministerio de Economía proyecta un resultado financiero positivo de $83.175,2 millones, de los cuales $82.703 millones se destinarán a inversiones financieras.
Los otros cuatro fideicomisos activos completan el cuadro. El FOGAR tiene previsto un resultado financiero positivo de $431.486 millones; el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, $47.459 millones; el Fonpec, $842,5 millones; y el Foder, $2.752 millones. En los cuatro casos, el Presupuesto asigna el 100% del excedente a inversión financiera.
La ejecución del primer trimestre de 2026 muestra que varios fondos ya generaron resultados positivos. El FOGAR terminó marzo con un resultado financiero de $22.237 millones, el FONPEC con $6.492 millones y el FODER con $9.632 millones. En dos casos, la ejecución superó la proyección anual: el Foder acumuló 3,5 veces su meta y el Fonpec, 7,7 veces.
En el caso del SisVial, durante los primeros cinco meses de 2026 se ejecutó solo la cuarta parte de lo recaudado para obras, y al 31 de mayo la cartera de inversiones financieras superó el $1 billón, entre títulos públicos y plazos fijos. El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que el Gobierno utiliza recursos del sistema vial para contribuir al objetivo de “lograr el equilibrio fiscal”.
Un relevamiento de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FePeViNa) cruzó 22 accidentes ocurridos durante junio y julio con indicadores oficiales sobre el estado de las calzadas y contabilizó 29 muertos. De los 17 casos con datos sobre el Índice de Estado, 11 (64,7%) ocurrieron en tramos calificados como “malos”. El relevamiento no permite atribuir de manera directa cada muerte al estado de la ruta, pero muestra una concentración de accidentes fatales en corredores que la Dirección Nacional de Vialidad califica como deteriorados.
Además, LA NACION reveló que durante los primeros cinco meses de 2026, $33.786 millones (el 52,7% de todos los pagos por obras del sistema vial) se desembolsaron durante tres “ventanas legislativas” en que se dirimieron votaciones sensibles para el Gobierno.
