El patrullero oceánico HMS Medway navegó por jurisdicción nacional sin comunicación previa, lo que reabre interrogantes sobre la política del Gobierno en el Atlántico Sur.
El patrullero oceánico británico HMS Medway cruzó aguas bajo jurisdicción argentina sin comunicación previa a las autoridades nacionales, según confirmaron fuentes oficiales. La Armada Argentina detectó el desplazamiento del buque entre el jueves y el viernes, mientras navegaba en dirección al Estrecho de Magallanes tras zarpar desde las Islas Malvinas. El patrullero ingresó en aguas de jurisdicción nacional a la altura de Santa Cruz y Tierra del Fuego sin que existiera comunicación alguna por parte de las autoridades militares británicas.
El episodio llegó a la Cancillería, donde se analizaba la posibilidad de presentar una protesta diplomática por canales reservados debido al incumplimiento de los procedimientos previstos en el Acuerdo Madrid II, firmado en 1990 para evitar incidentes militares entre ambos países. La situación ocurre mientras la administración de Javier Milei profundiza su alineamiento estratégico con Estados Unidos y procura consolidar una agenda de acercamiento con el Reino Unido.
El Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas, anexo del Madrid II, fue diseñado después de la normalización de relaciones diplomáticas para garantizar que Londres y Buenos Aires notificaran previamente los movimientos de unidades militares en el Atlántico Sudoccidental. El protocolo estableció comunicaciones permanentes entre las autoridades navales y aéreas de ambos países, pruebas periódicas de los sistemas de enlace y avisos anticipados cuando un medio militar operara en zonas sensibles. Nada de eso ocurrió durante el tránsito del HMS Medway.
Los sensores electrónicos desplegados en el litoral austral detectaron la derrota del buque británico y activaron el seguimiento operativo. Una aeronave Beechcraft B-200M «Cormorán» del Comando de Aviación Naval registró el tránsito utilizando el sistema electroóptico WESCAM MX-10, incorporado mediante programas de cooperación bilateral con Estados Unidos. El monitoreo fue coordinado por el Área Naval Austral bajo la conducción del contraalmirante Guillermo Prada.
Tras atravesar el extremo austral, el HMS Medway recaló el domingo en Punta Arenas (Chile), donde permanecería hasta el 8 de julio realizando tareas de reaprovisionamiento. La escala vuelve a colocar bajo análisis el papel que desempeña Chile dentro del esquema logístico británico en el Atlántico Sur. En 2022, el gobierno de Gabriel Boric impidió el ingreso del HMS Forth (gemelo del HMS Medway) a Punta Arenas para abastecerse, decisión que entonces fue interpretada como un gesto de respaldo hacia la posición argentina.
El HMS Medway reemplazó a comienzos de 2026 al HMS Forth como patrullero permanente asignado al dispositivo naval británico en torno a las Islas Malvinas. Ambos pertenecen a la clase River Batch 2, buques concebidos para vigilancia oceánica, control marítimo y presencia permanente. Equipados con un cañón automático Oerlikon de 30 milímetros y capacidad para operar helicópteros Merlin, constituyen una pieza estable del despliegue militar británico en el Atlántico Sur.
