La Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM) firmó un documento de apoyo a la movilización convocada en Argentina, destacando la importancia de defender la educación superior pública en la región.
La Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM), que reúne a 51 instituciones de educación superior de América Latina, emitió un documento en el que manifiesta su preocupación por la situación del sistema universitario argentino y expresa su solidaridad con el reclamo de docentes, estudiantes y trabajadores universitarios. La adhesión fue recibida por las universidades miembro, entre ellas la Universidad Nacional de Catamarca.
Viviana Quiroga, secretaria de Relaciones Interinstitucionales e Internacionales de la UNCA, señaló que la carta ya fue distribuida y que diversas instituciones extranjeras evalúan acciones para acompañar la movilización prevista para el 12 de mayo. “La convocatoria trasciende el ámbito nacional e interpela al conjunto del sistema universitario público de nuestra región”, sostiene el texto difundido por la asociación.
En el documento, las universidades remarcan que no solo garantizan el acceso a la educación superior, sino que también cumplen un rol central en la producción científica, el desarrollo del conocimiento y la construcción de sociedades más igualitarias. Asimismo, advierten sobre las crecientes dificultades que enfrentan las instituciones públicas y subrayan la necesidad de defender sistemas universitarios “autónomos, inclusivos y con capacidad de proyectar futuro”.
“La defensa de la educación superior no constituye únicamente una demanda sectorial, sino también una afirmación del derecho colectivo a pensar, investigar y transformar nuestras realidades”, expresa el comunicado. Las universidades latinoamericanas destacaron el papel histórico de las casas de estudio públicas como espacios de democratización del conocimiento y formación de pensamiento crítico.
La AUGM valoró el carácter federal de la movilización en Argentina y remarcó que la cooperación entre universidades públicas es una herramienta clave para defender el conocimiento como un bien público esencial para las democracias. El documento concluye: “Defender la universidad pública es sostener un horizonte común donde el conocimiento no sea privilegio, sino derecho”.
