En el Fuero de Familia, cada caso es único y aborda aspectos profundos de las relaciones humanas. Especialistas destacan que los vínculos no deben romperse por una única denuncia.
Así como “cada casa es un mundo”, en el Fuero de Familia cada caso es un proceso particular, donde se toca la fibra más íntima de un ser humano. Si bien padres y madres son los principales responsables de la crianza de los niños, los vínculos no pueden forzarse.
Las autoridades judiciales de Catamarca recuerdan que una sola denuncia no implica necesariamente el quiebre definitivo de un vínculo familiar, ya que cada situación debe evaluarse en su contexto y con la debida protección de los derechos de los menores.
