Un plenario de comisiones del Senado buscará avanzar en el dictamen del proyecto que establece un procedimiento de regularización para la tenencia legítima de armas de fuego y prorroga el programa de entrega voluntaria.
El Senado de la Nación intentará avanzar este miércoles en el dictamen sobre el proyecto de regularización de la tenencia de armas de fuego, que incluye además la prórroga de un programa nacional de entrega voluntaria de armas y municiones para su destrucción. Según informaron fuentes parlamentarias, se busca convertir la iniciativa en ley durante la primera semana de mayo.
Para eso, se buscará la firma del dictamen en un plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Penales y de Seguridad Interior, presididas respectivamente por Gonzalo Guzmán Coraita y Carolina Losada. En la reunión expondrá Juan Pablo Allan, Director Ejecutivo del Registro Nacional de Armas (RENAR).
El proyecto fue enviado al Congreso el 15 de mayo de 2024 por el presidente Javier Milei y la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La Cámara de Diputados lo sancionó en octubre de ese mismo año.
La iniciativa incorpora un procedimiento para la regularización de la tenencia legítima de armas, mediante una declaración ágil y sencilla que puede realizarse de forma virtual. Entre sus puntos centrales, establece que quienes renueven su Credencial de Legítimo Usuario dentro de los 90 días previos al vencimiento quedarán exceptuados de acreditar nuevamente su idoneidad en el manejo ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC).
El texto también prorroga hasta el 31 de diciembre de 2027 el Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego. El programa permite que quienes posean armas sin autorización puedan entregarlas de manera voluntaria, anónima y sin consecuencias legales, para su posterior destrucción. Se otorga un plazo de 360 días para presentarse ante la ANMaC. Como incentivo, el organismo ofrece un cupón de pago canjeable por efectivo.
El trámite comienza de forma virtual, con el ingreso del número de serie del arma, lo que permite detectar si tiene pedido de secuestro judicial. En ese caso, el arma queda a disposición de la Justicia. Una vez que el titular se presenta ante el organismo, el arma es inutilizada de inmediato en su presencia y luego destruida en un horno de alta temperatura.
Desde la ANMaC aclararon que la legislación regula la tenencia legítima de armas de fuego, no la portación, que sigue reservada exclusivamente al personal de las fuerzas de seguridad y al personal autorizado de seguridad privada.
