El juez Sebastián Argibay resolvió no detener a los dirigentes de la AFA y se declaró incompetente, pasando el expediente a otro magistrado. La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán ya lo había apartado de la investigación por lavado de dinero.
El juez federal de Santiago del Estero, Sebastián Argibay, rechazó ayer el pedido de detención de Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la AFA, y del tesorero del organismo, Pablo Toviggino. En la misma resolución, el magistrado se declaró incompetente y derivó la causa al juez Adrián González Charvay, de Campana.
La decisión de Argibay se produjo tras su reintegro de vacaciones y menos de una hora antes de que la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán resolviera apartarlo de la investigación por presunto lavado de dinero y asociación ilícita en perjuicio de la AFA. El apartamiento respondió a un pedido del fiscal Pedro Simón, quien alegó una situación de incompatibilidad debido a que una hija del juez le vendió una propiedad a un hermano de Toviggino.
En los fundamentos de su resolución, Argibay sostuvo que el requerimiento fiscal «no logra traducirse en la descripción de un hecho penalmente delinido» y que no individualiza «actos concretos de disposición patrimonial» con la precisión necesaria.
La causa ahora recayó en el juez González Charvay, quien ya lleva la denuncia por una mansión en Pilar que estaría vinculada a Toviggino. Si bien la resolución de Argibay no está firme, se anticipa que el fiscal Simón la apelaría, lo que podría devolver el expediente a la Cámara de Apelaciones de Tucumán para una nueva definición.
Paralelamente, trascendió que a la novia de Toviggino y a otro presunto testaferro se les cerraron cuentas en una entidad de Rosario que había recibido importantes depósitos. Tapia y Toviggino continúan procesados en una causa separada por evasión de aportes.
