El traslado del edificio sede y el paso al teletrabajo afecta a 38 empleados, quienes expresan preocupación por la continuidad del servicio presencial a la comunidad.
Esta semana comenzó la mudanza del edificio donde funcionaba la Agencia Territorial Catamarca, ubicado en la intersección de Junín y San Martín. La dependencia debe ser entregada antes del 30 de abril, en el marco de una decisión del Gobierno nacional de cerrar oficinas y avanzar con la modalidad de teletrabajo. La medida impacta en 38 trabajadores, quienes fueron notificados a fines de marzo a través de un memo interno.
La disposición los obliga a dejar la atención presencial y pasar a desempeñar sus tareas de manera remota, sin precisiones claras sobre la continuidad de funciones. «Lo que más nos preocupa es perder la territorialidad y la atención directa a la gente. No sabemos cómo van a continuar los puestos de trabajo», expresó Ana María Villagra, empleada con 20 años de antigüedad en la dependencia, en diálogo con El Esquiú Play.
La trabajadora explicó que el cambio impacta de lleno en la comunidad, especialmente en sectores vulnerables. «Atendemos personas con problemas de empleo, víctimas de violencia, de trata, gente en recuperación de adicciones. Muchos no tienen acceso a tecnología, por lo que la virtualidad no alcanza», advirtió Villagra. Además, detalló que la Agencia cumplía un rol fundamental en la implementación de programas de empleo, capacitación laboral, acompañamiento a emprendedores y articulación con el sector privado.
«Todo eso se ve afectado sin un espacio físico de referencia», remarcó. Si bien desde la Secretaría habrían entregado computadoras y algunos elementos para el trabajo remoto, los propios trabajadores reconocen que el desafío será sostener la atención sin contacto directo con la ciudadanía. Por el momento, no hay confirmación de una nueva sede física, lo que profundiza la incertidumbre. Mientras tanto, las tareas de desalojo avanzan y el edificio quedará vacío en los próximos días. «Para nosotros no es solo un cambio de modalidad, son 38 familias que no saben qué va a pasar», cerró Villagra.
