El exdiputado provincial Hugo Ávila se refirió a la exploración de litio en roca en la sierra de Ancasti y respaldó a las asambleas de El Alto y Ancasti. Solicitó a los candidatos a gobernador que se comprometan a no violar las leyes de aguas y de bosques.
El exdiputado provincial del Frente Amplio Catamarqueño, Hugo Ávila, emitió un comunicado en el que se refirió a la posible explotación de litio en roca en la sierra de Ancasti y respaldó a las asambleas de El Alto y Ancasti que rechazan esa actividad. En el texto, Ávila calificó la situación como una «dictadura minera» y sostuvo que «ya prácticamente no hay democracia, sino que deciden las grandes empresas mineras extranjeras qué van a hacer con nuestro territorio y con nuestros recursos».
El exlegislador señaló que la exploración proyectada en la sierra, tanto en el departamento Ancasti como en El Alto, es «totalmente irracional». El reclamo se suma al presentado días atrás por el senador por Ancasti, Rodolfo Santillán, y el intendente Randolfo Piñero, quienes pidieron suspender de manera preventiva las tareas del proyecto Litios del Norte por su posible impacto sobre el agua.
Según Ávila, el emprendimiento violaría la Ley de Bosques, ya que se trata de una zona roja. «No está permitido arrasar, como pretenden arrasar las empresas mineras, 76.000 hectáreas de bosque nativo en esa zona», advirtió, y agregó: «Arrasar los bosques, depredar y contaminar el agua no es la solución de nada».
El exdiputado también se refirió al consumo de agua del proyecto. Recordó que la Ley de Aguas fija un orden de prioridades (primero el consumo humano, luego los animales, en tercer lugar la agricultura y por último otras actividades productivas) y que, en este caso, la minería quedaría por encima de todas. «De cada pozo pretenden extraer 200.000 litros de agua por hora. Eso sería dejar al pueblo de El Alto y de Ancasti sin agua para consumo humano, sin agua para la ganadería, sin agua para la agricultura», explicó.
Ávila cuestionó además uno de los reclamos habituales del sector. Según planteó, la explotación afectaría «la seguridad jurídica de aquellos que hace muchos años viven de la ganadería y de la agricultura en esos dos departamentos», un principio «que tanto reclama la actividad minera».
Por ello, convocó a los catamarqueños a defender «esa región tan hermosa» y a expresarse en las redes sociales para rechazar una explotación que, a su entender, violaría también «la ley de cuidado al medio ambiente».
Galán y Saadi
Para el exlegislador, el tema «interpela a la clase política catamarqueña». Según su análisis, la elección a gobernador está polarizada entre Javier Galán (MID) y el intendente capitalino Gustavo Saadi, y solo el primero fijó postura. «Galán ya dijo que está en contra de la actividad minera en esa zona. Hay que ver qué es lo que dice Saadi, que supuestamente sería el candidato del oficialismo, o algún otro que se está precandidateando», señaló.
En esa línea, retomó el pedido que había formulado en otro mensaje: «Debe haber un compromiso de los candidatos a la Gobernación de la provincia de que no van a violar la Ley de Aguas y de Bosques y que van a rechazar cualquier declaración de impacto ambiental que atente en contra de estas leyes».
Ávila vinculó la falta de definiciones con el financiamiento de la política. Según dijo, en la provincia se implementa un modelo minero que viene de las grandes corporaciones extranjeras y los dirigentes catamarqueños son «muy, pero muy obedientes», porque detrás está «la financiación de las campañas políticas».
«Van a aparecer muchos paracaidistas y oportunistas de la política a apoyar esta depredación brutal que se pretende hacer en la sierra de Ancasti y de El Alto para ver si obtienen financiamiento para sus campañas políticas», afirmó.
