El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil emitió un comunicado en respuesta a las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, quien se refirió al mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como «zurdo ladrón» e insinuó una posible manipulación electoral. El gobierno brasileño sostuvo que se trata de un «intento de injerencia externa» en el proceso democrático.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil emitió este martes un comunicado en el que calificó como «injerencia inaceptable» las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, realizadas a través de la red social X. En sus mensajes, Milei se refirió al expresidente y candidato Luiz Inácio Lula da Silva como «zurdo ladrón» e insinuó que podría manipular los resultados electorales.
El comunicado oficial señala: «Las ofensas proferidas hoy por el Presidente de la República Argentina contra Brasil, dirigidas esta vez al Poder Judicial y al sistema de voto electrónico, constituyen un nuevo e inaceptable intento de injerencia externa en el proceso democrático brasileño».
La Cancillería brasileña afirmó que Milei «reitera mentiras difundidas por quienes perdieron las elecciones y protagonizaron el fallido golpe militar de hace cuatro años», en referencia a los sectores alineados con el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una pena de 27 años y tres meses de prisión por intento de golpe de Estado en enero de 2023. Bolsonaro es padre del candidato presidencial Flávio Bolsonaro, a quien Milei apoyó para el balotaje del domingo próximo.
«Esta manifestación antidemocrática es inaceptable, desequilibrada y no se condice con la postura que debe tener el jefe de Estado de un país amigo», continúa el texto del gobierno de Lula.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, conducido por Mauro Vieira, sostuvo que el sistema de voto electrónico que utiliza Brasil «ha demostrado ser seguro, nunca registró irregularidades, y observadores electorales de todo el mundo ya han ratificado esta realidad en la primera vuelta de las elecciones».
«La decisión sobre el futuro de Brasil corresponde exclusivamente al pueblo brasileño, que se expresará libremente en las urnas, sin ningún tipo de injerencia externa, el domingo 25», concluye el comunicado.
Declaraciones de Milei
Más temprano, Milei citó un fragmento de una entrevista a Lula en el que el mandatario brasileño afirmaba que en Brasil no es viable trabajar seis días a la semana, en el contexto de la sanción parlamentaria de la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas. «La mujer no puede trabajar seis días a la semana y descansar uno porque ese día tiene que limpiar la casa, lo que significa más trabajo», había dicho Lula el lunes por la noche en SBT News, para ejemplificar que en el país son en su mayoría las mujeres las que están a cargo de las tareas de cuidado.
En respuesta, Milei escribió: «Los progres machirulos». Luego agregó: «Después andan acusan [sic] de misóginos a todos sus oponentes… se les está cayendo la careta a estos delincuentes…». Y concluyó: «Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección… zurdo ladrón».
La acusación de Milei coincide con la que Jair Bolsonaro realizó a Lula en 2022 cuando buscaba la reelección y perdió contra el actual presidente.
Contexto de la campaña brasileña
El viernes pasado, el equipo de campaña de Lula utilizó como ejemplo la política de ajuste de Milei para pedir que no apoyen a Bolsonaro. «La motosierra de Milei, en la Argentina, ya ha sumido a casi la mitad de los argentinos en la miseria. No es un ejemplo para Brasil. Cuando Flávio Bolsonaro habla de recortes, de tijeretazo, el gasto que quiere cortar es usted», afirmó Lula en una publicación contra el Presidente y el candidato derechista, que se impuso en la primera vuelta.
Antes de las elecciones del 4 de octubre, Milei había apoyado a Bolsonaro y atacado con insultos a Lula, lo que generó una crisis diplomática. En la Casa Rosada esperan que Brasil se sume a la «ola azul» de gobiernos de derecha.
