La jugadora del seleccionado argentino de hockey sobre césped detalló los elementos que el plantel utilizó la noche anterior al partido decisivo contra Países Bajos, que finalizó con victoria argentina por penales.
El seleccionado argentino femenino de hockey sobre césped, Las Leonas, obtuvo el título mundial tras vencer a Países Bajos en definición por penales, con un marcador de 3-1, luego de igualar 1-1 en el tiempo reglamentario. El partido se disputó en el Wagener Stadium de Amstelveen, a fines de agosto. La jugadora Eugenia Trinchinetti reveló los detalles del ritual que el plantel realizó la noche previa a la final.
Trinchinetti confeccionó un kit para sus 20 compañeras y el cuerpo técnico. Según declaró, «Para mí, esa noche es sagrada». El conjunto incluyó una vela, una estampita denominada Santa Leona y un sticker con la frase «ES HOY».
La vela representó, según la jugadora, la luz, el brillo y la claridad. La estampita buscó invocar valores como el legado, la pasión, la lucha y el corazón. Trinchinetti redactó una oración personalizada para el grupo, en la que «cada palabra de esa oración fue pensada para ellas y para todo lo que representa ser una Leona».
El sticker con la leyenda «ES HOY» fue colocado en el palo de hockey de cada jugadora y funcionó como un ancla emocional durante el partido. El objetivo, según Trinchinetti, fue la permanencia en el presente y la asunción del rol protagónico: «Quería que hubiera algo que nos uniera, pero también un anclaje a lo que habíamos ido a buscar».
En la publicación, la jugadora escribió: «Estar presentes. Ser protagonistas. Escribir nuestra historia». El posteo incluyó un video con una «oración a Las Leonas», leída por Trinchinetti y Poy Toccalino antes de la final.
Oración a Las Leonas
Que la luz de esta llama nos recuerde quiénes somos, hijas de un país que nunca deja de luchar.
De una Argentina apasionada que se cae, se levanta y vuelve a creer.
Que llevemos con orgullo la sangre de nuestras familias y que sintamos cerca a quienes hoy nos acompañan desde el cielo, iluminando nuestro camino y dándonos fuerza en todo momento.
Hoy somos las guardianas de un legado, un privilegio que abrazamos con orgullo, una responsabilidad que asumimos con el corazón.
Con entrega y lucha, con pasión y en familia.
Que cada noche, en cada habitación, esta luz nos encuentra juntas, que sea un momento para agradecer, para soñar y para recordar el camino que nos trajo hasta acá.
Nunca dudes del corazón de un argentino.
Amén.
Coronados de gloria vivamos.
El tercer título mundial de Las Leonas
El éxito en Amstelveen consolidó un proceso sólido: Argentina superó una fase de grupos exigente y mantuvo su invicto durante todo el certamen. En la final, el equipo demostró capacidad de adaptación ante un estadio colmado por diez mil personas. A pesar del gol inicial de Yibbi Jansen, las argentinas mantuvieron el orden y forzaron el empate con un tanto de la capitana Majo Granatto a seis minutos del final. La jerarquía de las ejecutoras argentinas en los shoot-outs resultó determinante para sellar la victoria. Sofía Cairó anotó el penal definitivo, mientras que Victoria Granatto y Brisa Bruggesser sumaron sus goles. Por el lado de Países Bajos, apenas Marijin Veen convirtió su ejecución.
Este título mundial representa la tercera estrella en la historia del seleccionado, tras los logros obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010. El plantel, que contó con el aliento de figuras históricas como Luciana “Lucha” Aymar y Sergio “Cachito” Vigil desde las tribunas, exhibió banderas argentinas tras la premiación. Julieta Jankunas expresó su emoción al finalizar el encuentro, donde la delantera cordobesa destacó la resiliencia del equipo ante la adversidad. Según sus palabras, el grupo nunca bajó los brazos y mantuvo la convicción de ganar en la tanda de penales.
La distinción individual de Zoe Díaz como mejor jugadora joven del certamen, bautizada como Rising Star, cerró una jornada perfecta para el hockey nacional. Las Leonas demostraron una vez más que el espíritu de lucha constituye su sello distintivo, incluso en superficies donde los rivales suelen prevalecer. El grupo cerró su participación como campeón invicto y reafirmó su posición de referencia en el escenario internacional del hockey femenino actual. La historia grande del deporte argentino sumó así un nuevo capítulo de gloria absoluta.
