Un informe del Instituto Universitario CIAS y análisis de especialistas señalan que la pobreza alcanza al 51% de los niños y que la medición oficial subestima el índice en hasta 20 puntos porcentuales. El Indec informó un 32,3% para el primer semestre de 2026, pero proyecciones privadas indican que ya supera el 50%.
El Índice de Pobreza difundido esta semana por el Indec correspondiente al primer semestre de 2026 arrojó que un 32,3% de los argentinos vive en hogares que no reúnen los ingresos para afrontar el Costo de la Canasta Básica Total (CBT). La indigencia, por su parte, escaló al 7,5% desde el 6,3% del semestre anterior.
Según los datos oficiales, entre el último semestre de 2025 y el primero de 2026 casi 2 millones de personas cayeron en la pobreza, a razón de 11.200 nuevos pobres por día. En tanto, los indigentes crecieron en 560 mil, a razón de 3.111 nuevos por día, y acumularon 3,5 millones de personas.
El informe del Instituto Universitario CIAS señala que, si no se contabilizaran los ingresos por transferencias sociales (AUH y otros), la pobreza del 30,2% que atribuye al primer trimestre del año escalaría a un 35,3%.
El director del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), Claudio Lozano, declaró: «Vas a tener un tercer trimestre que va a tender a mantenerse un poco por encima de los niveles del segundo de cerca del 35% pero por el impacto del aguinaldo. Te vas a ir al 38,5% en el cuarto trimestre y quedará un promedio del 36,5% aproximadamente para el semestre». Si se desestimara el aguinaldo, aclaró, «la pobreza ya estaría en un 37%».
La pobreza y la indigencia afectan con mayor incidencia a los niños. Según la información semestral promedio, la pobreza ya afectaba al 44,5% y la indigencia al 10,5% en el segmento de 0 a 14 años. Aplicando los mismos criterios, en la actualidad, la pobreza según la metodología oficial vigente alcanza al 51% de los niños.
Especialistas en análisis sociolaborales coinciden en que la metodología oficial tiende a subestimar los índices de pobreza. El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) señaló que «estos datos están totalmente subestimados y alejados de la realidad por tres factores»: la subestimación de la inflación y la CBT por la falta de actualización de la Encuesta de Gastos en Hogares de 2018, la sobrestimación de ingresos por EPH, en particular los del sector informal, y la omisión de la problemática de quienes deben pagar alquiler. Según el CELAG, «estimamos que hay unos 20 puntos de subestimación de pobreza real en Argentina».
La consultora Equilibra, dirigida por el economista Martín Rapetti, sostiene que la «pobreza corregida por canastas y subdeclaración» afectaba en promedio durante el primer semestre al 44,9% de la población. «Una estimación preliminar de nuestra medición alternativa de pobreza (que corrige por subdeclaración de ingresos y contempla canastas actualizadas de la ENGHo 2017/18) arroja que la incidencia de la pobreza roza 45%», afirmó.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), conducido por el economista Hernán Letcher, plantea tres cuestionamientos a la medición: «la captación de ingresos no laborales afectada por el cambio sensible en la percepción de la EPH, los ingresos de los trabajadores no registrados, que se desvinculan llamativamente de la evolución del SMVM con el que mantuvieron una estrecha correlación durante años y hasta 2024 y el problema de las ponderaciones y el impacto sobre la estimación de la CBT».
Claudio Lozano también advirtió sobre el endeudamiento de las familias vulnerables. «Cuando escalaron los precios, los más pobres terminaron endeudados con el usurero del barrio y las aplicaciones», declaró. Y agregó: «Volvimos a los niveles de pobreza de Alberto Fernández pero con una situación de fuerte destrucción patrimonial porque los que cayeron en la pobreza y salieron, pero para sostener esa situación tuvieron que quemar ahorros, tomar créditos o aumentar las horas de trabajo».
