El director de Seguridad Vial, Sergio Leiva, precisó cuáles son los equipos habilitados y recomendó realizar el descargo ante fotomultas emitidas por radares no autorizados. Además, anticipó que se analiza implementar el sistema ‘punto a punto’.
El radar instalado en La Merced, que según informó Vialidad Nacional no cuenta con autorización para funcionar, volvió a poner bajo análisis los controles de velocidad sobre la Ruta Nacional 38. Tras la información publicada, el director de Seguridad Vial, Sergio Leiva, aclaró cuáles son los equipos que figuran actualmente en los registros y qué deben hacer los conductores que reciben una fotomulta.
Leiva explicó que el registro de autorizaciones que se encuentra en la página de Seguridad Vial puede mostrar tres resultados, pero que dos corresponden al mismo radar de Chumbicha, discriminado por los sentidos ascendente y descendente. El funcionario señaló además que otro equipo que figuraba en los registros y que estaba vinculado a la zona de Recreo fue dado de baja a pedido del municipio.
Ante las consultas sobre qué deben hacer los conductores que reciben fotomultas de radares que no aparecen como autorizados, Leiva recomendó realizar el descargo correspondiente y verificar previamente la situación del equipo.
“Les recomendaría que hagan el descargo pertinente por las dudas”, señaló y explicó que el reclamo debe gestionarse ante el municipio que emitió la infracción.
Modernizar
El funcionario también se refirió a la necesidad de modernizar los sistemas de control de velocidad. En ese sentido, adelantó que se analiza implementar el denominado sistema “punto a punto”, que registra la patente de un vehículo al ingresar y salir de un tramo determinado y calcula la velocidad promedio. El mecanismo permitiría controlar el comportamiento del conductor durante varios kilómetros, en lugar de concentrar el control en un único punto. Según explicó Leiva, el sistema ya se utiliza en otros países y está siendo analizado para su incorporación en las rutas argentinas.
La propuesta será abordada en el Consejo de Seguridad Vial y apunta a que los controles se orienten al cumplimiento efectivo de los límites de velocidad establecidos en la señalización.
