En la segunda audiencia del juicio por la muerte de José «Pelado» Leiva, un testigo presencial afirmó haber visto a Nieva patear a la víctima y lo reconoció en la sala. El acusado declaró y negó los golpes. Hoy se escucharán los últimos testimonios y se conocería el veredicto.
El juicio por jurados por la muerte de José «Pelado» Leiva continúa en la sala de la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial. En la jornada de ayer, un testigo presencial declaró que vio a Cristian Nieva patear a Leiva, lo reconoció en la sala de debates y lo señaló ante los 12 jurados. Por su parte, Nieva dio su versión de los hechos y negó haber golpeado a la víctima. Está acusado por el presunto delito de «homicidio simple con dolo eventual».
Según el relato del testigo, además de las patadas, observó que personal policial cargó a Leiva de manera violenta a la caja de una camioneta y que uno de los efectivos lo llevaba con la rodilla apoyada sobre su cabeza. De acuerdo con fuentes consultadas, Nieva sostuvo que llegó a la escena cuando Leiva ya había sido reducido y negó haberlo golpeado.
La audiencia continúa hoy con los últimos testimonios. Luego, las partes expondrán sus alegatos de clausura, el jurado pasará a deliberar y se espera que el veredicto se conozca en la misma jornada.
Juicio popular
El debate comenzó el martes con los alegatos de apertura. El fiscal de Cámara, Alejandro Dalla Lasta Baroni, abrió su exposición ante el jurado con una reflexión sobre el valor de la vida humana: «Nadie puede decir que vale más o menos que otra. La vida debe resguardarse ante toda circunstancia. No importa si la persona que perdió la vida era buena, mala o si antes estaba cometiendo un delito», señaló. Sobre el golpe que consideró fatal, lo comparó, por su intensidad, con un golpe al corazón: «Nieva le propinó un fuerte golpe en el abdomen. Ese golpe fue un camino de ida hacia la muerte. Hubo otros golpes… pero ese primer golpe fue el golpe fatal», precisó.
A su turno, la fiscal del caso, Yésica Miranda, remarcó que Nieva «no lo quiso matar», pero que sí «se representó en su cabeza que lo podía matar» teniendo en cuenta su contextura física, y que pese a eso lo golpeó igual. Por la querella, el abogado Víctor García coincidió con la teoría fiscal y agregó que Nieva le habría dicho a Leiva «donde lo encuentre lo voy a cagar matando»; también sostuvo que el acusado no se detuvo a pedir auxilio policial pese a considerarse víctima de un hecho previo, sino que siguió su marcha.
El debate llegó, sin embargo, con una prueba menos de las que tenía originalmente la Fiscalía. En la audiencia de admisión de evidencias, el mes pasado, el juez director Mauricio Navarro Foressi resolvió excluir del juicio la declaración que el propio Leiva había dado a los investigadores antes de morir —el único testimonio del expediente en el que la víctima señalaba que Nieva lo había golpeado con una barreta—, por no haber sido notificada oportunamente la defensa.
Teoría del caso
De acuerdo con la investigación, el hecho se remonta a marzo de 2024. Leiva fue agredido físicamente en barrio Cristo Rey, tras cometer un presunto robo. Quedó internado en el Hospital San Juan Bautista y murió el 9 de abril, por tromboembolismo pulmonar producto de un shock séptico y una falla orgánica derivada de un trauma abdominal cerrado con perforación. La fiscal Miranda imputó a Nieva por «homicidio simple con dolo eventual, en calidad de autor». Entre ambos existía una marcada desproporción física: Nieva mide 1,95 metro y pesaba 170 kilos al momento del hecho, mientras que Leiva medía 1,60 y pesaba entre 60 y 70 kilos.
