Argentina retrocedió en las tres áreas evaluadas por PISA 2025 en comparación con 2022. En Matemática, el 76% de los estudiantes de 15 años no alcanzó el nivel mínimo de desempeño, según los resultados difundidos por la OCDE.
Los resultados de las pruebas PISA 2025, difundidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), indican que Argentina retrocedió en Matemática, Lectura y Ciencias respecto de la edición de 2022. En el país fueron evaluados 11.093 estudiantes de 412 escuelas, en el marco de un operativo internacional que abarcó a más de 760.000 alumnos de 91 países y economías.
Matemática
En Matemática, el 76% de los estudiantes argentinos de 15 años se ubicó por debajo del nivel 2, considerado el nivel mínimo de desempeño. En 2022, ese porcentaje era del 73%. El puntaje promedio fue de 367, once puntos menos que en la edición anterior, lo que representó una caída del 2,9%. Argentina ocupó el puesto 75 entre los 91 sistemas educativos participantes y el octavo entre los 13 países latinoamericanos evaluados.
El desglose por niveles muestra que el 49% de los estudiantes se ubicó por debajo del nivel 1a, el 27% alcanzó el nivel 1, el 24% llegó a los niveles 2, 3 o 4 y el 0% alcanzó el nivel 5 o superior. En el promedio de la OCDE, el 35% de los estudiantes quedó por debajo del nivel 2 y el 8% alcanzó los niveles 5 o superiores.
Lucía Vallejo, analista de datos de Argentinos por la Educación, declaró a Ámbito: «Desde 2009 el país viene cayendo de manera sostenida en los puntajes de PISA Matemática, lo que marca un problema estructural que antecede a esta última medición». También señaló que «el problema más acentuado está en Matemática, donde no se registra mejora ni en primaria ni en secundaria».
Lectura
En Lectura, Argentina obtuvo 389 puntos, doce menos que en 2022, cuando alcanzó 401. El país se ubicó en el puesto 62 entre los 91 participantes y en el octavo lugar entre los 13 países latinoamericanos. El 59% de los estudiantes quedó por debajo del nivel mínimo de desempeño, cuatro puntos porcentuales más que en la edición anterior.
Anabella Díaz, especialista en Lectura, Escritura y Educación y formadora de docentes, declaró a Ámbito: «No tenemos un problema de lectura crítica. Tenemos un problema de lectura». Según explicó, los estudiantes pueden encontrar información explícita, pero tienen dificultades para inferir, jerarquizar información y sostener la comprensión en textos extensos. Añadió que «a leer se sigue enseñando en tercero, en sexto, en tercer año y en quinto» y que «la lectura debe ser una tarea de toda la escuela y durante los doce años de escolaridad».
En los niveles más altos de desempeño (5 y 6), se registró un 1% de estudiantes argentinos en Lectura.
Ciencias
En Ciencias, área que tuvo el foco principal de la edición 2025, Argentina obtuvo 393 puntos, trece menos que los 406 de 2022. El país se ubicó en el puesto 71 entre los 91 sistemas educativos y en el octavo lugar regional. El 59% de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo, mientras que en el promedio de la OCDE ese porcentaje fue del 26%. Apenas el 1% de los estudiantes argentinos llegó a los niveles 5 o superiores.
Comparación regional
En Matemática, el porcentaje de estudiantes por debajo del nivel mínimo fue menor en Brasil (72%), Colombia (71%), Costa Rica (70%), Perú (70%), México (69%), Chile (59%) y Uruguay (57%). Argentina quedó por encima de Ecuador, El Salvador, República Dominicana, Guatemala y Paraguay en ese indicador. En Uruguay, el 42% de los estudiantes alcanzó los niveles 2, 3 o 4 y un 1% llegó al nivel 5 o superior. En Chile, esos porcentajes fueron del 41% y 0%, respectivamente.
Vallejo afirmó que «en muchos de estos países la mejora arranca en primaria» y que «para mejorar en secundaria primero hay que resolver los problemas de aprendizaje en primaria». También sostuvo que «la educación aparece como una prioridad sostenida en la agenda pública» en los países con mejores resultados.
Contexto de la prueba
La prueba PISA, administrada por la OCDE, evalúa cada tres años a estudiantes de 15 años en Matemática, Lectura y Ciencias. No está vinculada a una currícula escolar específica y busca medir la capacidad de aplicar conocimientos a situaciones nuevas. La primera edición se realizó en 2000 y Argentina participó en todas las ediciones, excepto la de 2003. En cada edición, un área tiene un papel central; en 2025 el foco estuvo en Ciencias.
