Un nuevo intento de hurto contra la red de distribución eléctrica provincial fue registrado ayer en inmediaciones del Área Industrial Pantanillo. El transformador, valuado en aproximadamente ocho millones de pesos, abastecía a un horno crematorio de un cementerio privado.
Un nuevo ataque contra la red de distribución de energía eléctrica provincial fue registrado ayer, esta vez, en inmediaciones del Área Industrial Pantanillo, donde intentaron sustraer un transformador de 25 kVA.
Desde la empresa estatal EC-SAPEM confirmaron que el transformador, valuado en aproximadamente ocho millones de pesos, abastecía a un predio donde funciona un horno crematorio, perteneciente a un cementerio privado.
Un operario con más de 20 años de trabajo en la SAPEM advirtió que lo más probable es que la intención de los malvivientes no haya sido robar el aparato. Explicó que ese tipo de transformador pesa más de 200 kilos, entre materiales aislantes y aceite, y consideró que lo más seguro es que el interés estuvo en las bobinas de cobre que lleva en su interior.
«Por lo general, les sacan los tornillos que los sostienen en la base, los desconectan de la red y los tiran al piso. Suelen usar un vehículo y sogas porque son muy pesados», relató. Informó que una vez en el suelo, rompen la carcasa para que el aceite o líquido refrigerante caiga a la tierra, y luego arrancan las partes de cobre.
«Al final, dejan abandonado el resto del equipamiento. El daño que hacen es muy grande porque, además de la reposición del trafo, hay que tener en cuenta el trabajo que eso demanda. Además, es muy habitual que al manipular el transformador dañen las conexiones que lo vinculan con la red eléctrica».
El 30 de mayo, José María Varela (29) murió por electrocución al intentar sustraer un transformador en Valle Viejo. La empresa denunció el hecho. Ese fue el quinto robo en lo que va del año.
