Carlos Avalos Vallejo, albañil paraguayo imputado por abuso sexual de seis menores, no declaró ante el fiscal. Los hechos habrían ocurrido entre 2017 y 2024 en el barrio Mariano Acosta.
El albañil paraguayo Carlos Avalos Vallejo, imputado por abuso sexual y corrupción de seis menores de edad, se abstuvo de declarar ante el fiscal Fernando Siquier, de la UFI N°6 de Morón. Los hechos habrían ocurrido entre 2017 y 2024. Una de las víctimas presenta retraso madurativo.
El fiscal Siquier trabaja para solicitar la ampliación de la imputación y requerir la detención formal ante el Juzgado de garantías del caso. La posible imputación incluye abuso sexual con acceso carnal agravado “por causar un grave daño en la salud mental” de una víctima, y cinco hechos de violación agravada por las edades de los niños, todo agravado por la corrupción sufrida.
Los seis niños, uno de ellos ya mayor de edad, son primos entre sí. Tres son hermanos entre ellos, al igual que el resto. El padre de uno de los chicos aportó un dato clave que permitió a la División Homicidios de la Policía Federal arrestar a Avalos Vallejo el viernes pasado en la zona de Parque San Martín, donde un sobrino lo refugiaba.
Según los investigadores, el acusado planeaba fugarse a Paraguay. La Dirección Nacional de Migraciones fue alertada al momento de su captura. Los niños supuestamente abusados son paraguayos del barrio Mariano Acosta, donde Avalos Vallejo residía y era vecino. El albañil e instalador de aires acondicionados se había ganado la confianza de los padres, prestaba su teléfono, daba dinero y compraba golosinas a los menores. Los hechos ocurrían en su casa, generalmente al mediodía, mientras los padres trabajaban.
Al menos tres de los chicos declararon en Cámara Gesell; el mayor de edad lo hizo ante el fiscal. Según uno de los relatos, Avalos Vallejo habría forzado a un niño de ocho años a abusar de su primo, a punta de machete, mientras observaba. Otra víctima tenía siete años al momento de la violación; luego habría violado a un hermano de este chico, de ocho años. A otro niño de 12 años lo habría manoseado con la ropa puesta. El menor con retraso madurativo fue su última víctima, con ataques iniciados en 2024.
Luego de los abusos, los amenazaba con machetes o un rifle, diciendo que mataría a sus padres si contaban. En 2025, uno de los menores relató lo sucedido a sus padres, quienes realizaron la denuncia. El fiscal Siquier ordenó el arresto, pero Avalos Vallejo había huido. Vecinos quemaron su casa y la Policía Federal lo encontró tras un pedido del fiscal.
