El INDEC informó que la producción industrial manufacturera registró una caída interanual del 5,7% en mayo, con descensos destacados en textiles, maquinaria y automotriz, aunque mostró una leve mejora mensual del 0,4%.
La industria manufacturera produjo en mayo un 5,7% menos que hace un año, arrastrada fundamentalmente por derrumbes en textiles, maquinaria y autos. Así lo informó el INDEC este miércoles con la actualización del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero.
Entre las divisiones más relevantes del indicador, resaltó un desplome interanual del 18,2% en «Textiles, prendas de vestir, cuero y calzado». Según el informe oficial: «Según empresas consultadas, los fabricantes nacionales enfrentan una menor demanda interna de sus productos. Al mismo tiempo, se observa una mayor competencia de productos importados».
También se registró una caída del 15% en «Productos de metal, maquinaria y equipo», explicada en buena parte por los números negativos en la fabricación de maquinaria agrícola y electrodomésticos, afectados por la apertura comercial, según afirmaron representantes del rubro. Asimismo, la industria automotriz atravesó un declive del 15,9%, causado tanto por menores ventas a concesionarios locales como por menos exportaciones, lo que afectó también a las autopartistas.
Respecto de abril de este año, el IPI mejoró 0,4%. En el acumulado de los primeros cinco meses, la producción industrial se ubicó 0,1% por debajo de la del mismo período de 2025. A nivel sectorial, resaltaron rebotes mensuales en el textil (+4,9%), automotriz (+7,5%) y minerales no metálicos (+8,3%), este último vinculado a insumos para la construcción.
Este martes, el INDEC también informó datos positivos para la construcción, con un salto mensual del 6,3% e interanual del 4,1%. La consultora LCG destacó avances en permisos de edificación privada y un aumento en empresas que realizan obras privadas, aunque señaló incertidumbre entre los empresarios. LCG estimó para todo el año una actividad industrial con variación promedio nula o caída marginal, y un crecimiento de la construcción menor al 3%, lejos de revertir la caída acumulada en los últimos dos años.
