El presidente de la Asociación Olivícola de Catamarca (ASOLCAT), Mario Fadel, advirtió sobre pérdidas por hongos, caída de precios internacionales y el impacto de las tarifas eléctricas en la producción de aceituna.
El sector olivícola de Catamarca atraviesa un año complejo debido a factores climáticos, la caída de los precios internacionales y el incremento de los costos energéticos, según informó el presidente de la Asociación Olivícola de Catamarca (ASOLCAT), Mario Fadel, en una entrevista con Ancasti Streaming.
Fadel afirmó que la actividad olivícola es uno de los principales sectores exportadores de la provincia y del país. “Argentina es el mayor exportador de aceituna de mesa de América y nuestros principales mercados son Brasil y Estados Unidos”, declaró. Agregó que Brasil absorbe cerca del 50% de las exportaciones nacionales de aceituna de mesa. Sin embargo, señaló que este año la actividad enfrenta una coyuntura adversa. “Fue un año de baja para Catamarca y eso se agravó con la cuestión climática”, sostuvo.
El dirigente recordó que las intensas lluvias registradas durante los primeros meses del año generaron problemas sanitarios en las plantaciones, principalmente por la aparición de hongos. “Gran parte de los campos de la provincia, particularmente en el Valle Central, tuvimos serios problemas con hongos”, indicó. A esto se suma la caída del precio internacional de la aceituna de mesa. “El año pasado tuvimos buenos precios, pero este año fueron históricamente bajos”, expresó. Además, señaló que el tipo de cambio actual perjudica a las economías exportadoras. “Estamos muy atados al dólar y hoy tenemos una inflación en dólares importante”, explicó.
En cuanto al costo energético, Fadel destacó que varios productores comenzaron a invertir en energías alternativas, principalmente paneles solares. “Hemos colocado paneles solares en dos campos y en dos pozos. La experiencia nos dio buenos resultados”, afirmó. Según detalló, la inversión para equipar un pozo de riego con energía solar ronda entre los 100 mil y 120 mil dólares. No obstante, explicó que el impacto económico es limitado debido al peso del cargo fijo en las facturas. “Reducimos dos tercios del consumo de kilowatt, pero en pesos bajamos solo un tercio porque el costo fijo sigue siendo muy alto”, señaló.
ASOLCAT trabaja en una propuesta para presentar al Gobierno provincial con el objetivo de generar incentivos para la adopción de energías renovables. “Queremos plantear la posibilidad de reducir el costo fijo para incentivar más inversiones en energía alternativa”, sostuvo. Fadel remarcó que una mayor generación de energía propia beneficiaría no solo al sector productivo sino también a toda la provincia. “Catamarca compra la energía a CAMMESA. Mientras más energía alternativa generemos, más recursos quedan en la provincia”, afirmó.
Por otra parte, Fadel alertó sobre el abandono de campos olivícolas en el Valle Central, especialmente aquellos destinados a la producción aceitera. “Ya hace varios años que se vienen abandonando campos vinculados a la aceituna para aceite”, indicó. Explicó que la humedad creciente en el Valle Central afecta el rendimiento de las variedades destinadas a aceite, por lo que la región quedó orientada a la producción de aceituna de mesa. “Lo que es Valle Central funciona mejor para mesa y Pomán y el oeste para aceitera”, precisó.
Actualmente, Catamarca cuenta con entre 12 mil y 13 mil hectáreas productivas vinculadas a la actividad olivícola. En comparación con La Rioja, principal provincia productora del país, Fadel señaló que Catamarca posee una estructura distinta. “La Rioja tiene el doble de hectáreas y divide su producción entre aceituna de mesa y aceitera. En Catamarca, el 75% está orientado al aceite y el 25% a la aceituna de mesa”, finalizó.
