El productor televisivo compartió en una entrevista cómo su hijo Tomás y toda la familia enfrentan el dolor tras el fallecimiento de la niña, y reflexionó sobre la experiencia de pérdidas anteriores.
En una entrevista con el periodista José del Río, Gustavo Yankelevich se refirió al dolor que atraviesa su hijo, Tomás Yankelevich, luego del fallecimiento de su hija Mila en un accidente. «Valoro la entereza que tiene para sobrellevar la pérdida», expresó el productor, destacando la fortaleza de su hijo en medio de una situación devastadora.
Yankelevich profundizó sobre cómo Tomás enfrenta este momento: «Le pone una garra tremenda. Yo sé que lo hace por Mila, por Sofía, por Inti y por todos nosotros», aseguró, señalando al amor familiar como un motor para seguir adelante.
El relato adquiere un contexto más amplio al recordar que no es la primera tragedia que golpea a la familia. Años atrás, Gustavo sufrió la pérdida de su hija, Romina Yan. «Nadie está preparado para eso», afirmó. Sin embargo, también compartió su perspectiva espiritual: «Tengo la certeza de que están… pasamos a otro plano y nos volvemos a encontrar».
Uno de los momentos más personales de la charla llegó cuando recordó un extenso encuentro con Romina previo a su fallecimiento. «Hablamos cinco horas… después entendí que no había sido una charla normal», contó.
Al describir su propio proceso de duelo, Yankelevich fue honesto: «Me costaba levantarme, bañarme… me sentaba a llorar en el sillón». Explicó que lo que lo impulsó a salir adelante fue su familia: «Tuve que hacerlo por mis nietos… por mi familia». Así, entre recuerdos y reflexiones, el productor ofreció un testimonio sobre la resiliencia familiar ante la adversidad.
