La modelo brindó su versión sobre la relación en un programa de espectáculos, marcando distancia de la idea de un romance y cuestionando la exposición mediática del asunto.
Evangelina Anderson fue invitada a un programa de espectáculos donde se refirió al vínculo que mantuvo con el influencer Ian Lucas, un tema que ha generado controversia pública. Desde el inicio, la modelo aclaró su postura: «Me obligan a blanquear algo que no es un romance ni una relación solo porque Ian necesitaba», expresó, distanciándose de la narrativa de una historia de amor.
Anderson también se refirió a la actitud de Lucas tras la ruptura, afirmando que no se respetó su voluntad al hacerse públicas ciertas informaciones. «Mandó fotos y un comunicado cuando de mi parte no era la idea… no se me respetó como mujer», señaló.
Respecto a los sentimientos involucrados, la modelo fue clara: «No me enamoré, ni él tampoco. Ojalá yo pudiera enamorar a la gente tan fácil». Analizando la reacción de Lucas, sugirió que su decisión de hablar públicamente pudo deberse a una cuestión de ego: «¿Por qué cuenta todo él? Porque se siente boludeado».
En su relato, Anderson también se defendió de las críticas recibidas, vinculando la situación a su rol como madre y cuestionando los límites de la exposición mediática. Más allá del conflicto, expresó cierta decepción personal: «Cuando ves que esa persona no es como pensabas, empezás a dudar de cómo percibir a las personas». Finalmente, aseguró que, aunque el episodio la movilizó emocionalmente, no afectó su autoestima.
