El licenciado Nicolás Quiroga publicó un artículo de opinión en el que analiza el proceso electoral de Brasil y plantea tres rupturas políticas desde una perspectiva latinoamericana, con referencia a Catamarca y Valle Viejo.
El licenciado Nicolás Quiroga publicó un artículo de opinión titulado «Brasil, la lección y el nuevo ethos del sujeto latinoamericano», en el que analiza el proceso electoral de Brasil y sus implicancias para América Latina, con referencias a Catamarca y Valle Viejo.
En el texto, Quiroga sostiene que, tras el proceso electoral brasileño, busca situarse en el presente desde un espíritu filosófico-pedagógico y de pensamiento crítico, intentando descubrir escenarios posibles. Afirma que América Latina es la realidad histórica, al igual que Catamarca y Valle Viejo.
El autor recurre al sociólogo Dardo Martín Silva, cuya lección, según Quiroga, «es clara y nos interpela desde acá, desde Valle Viejo, Catamarca, en el interior profundo de una Argentina que también está buscando su propio grito».
Quiroga plantea que durante años se creyó que la política democrática se resolvía en la gestión, pero que Brasil demostró que no: «la política democrática se construye en la calle, junto al pueblo, junto a los que luchan por sus derechos y junto a los que se movilizan para decir ‘basta'».
Desde Valle Viejo, el autor enumera tres rupturas que considera latinoamericanas:
- El fin de la política por decreto: «La calle no se conquista por decreto; se conquista cuando corazones e inteligencias se unen voluntariamente en actos de resistencia, de vida y de esperanza».
- El fin del grito inventado: «Los pueblos inventan sus propios gritos y rechazan que los burócratas los silencien con consignas distantes. Por eso no sirve el marketing vacío: hay que escuchar».
- El nuevo ethos del sujeto social: «El sujeto de este tiempo ya no es el militante de los 70 ni el beneficiario de los 2000. Es un sujeto que quiere decidir, que produce narrativa. La narrativa cambió, como advierte Silva: 15 millones vs. 250 mil. Si no entendemos eso, perdemos».
Finalmente, Quiroga se pregunta qué es la esperanza desde Valle Viejo y responde: «Es entender que la esperanza renace en los intersticios del silencio que anida en el corazón de los pueblos. La esperanza no es esperar que alguien nos salve; es construir un nuevo ethos pedagógico: aprender a decidir juntos. Gobernar no es mandar. Gobernar es educar».
