Eric So, codirector de la AI Executive Academy del MIT, publicó un libro en el que analiza cómo el uso constante de inteligencia artificial puede afectar la memoria, el criterio y el pensamiento crítico. Un estudio preliminar del MIT Media Lab indica que el 83% de quienes escribieron un ensayo con ChatGPT no pudo citar una frase del texto entregado.
Eric So, profesor de Economía Global y Ciencias del Comportamiento en la MIT Sloan School of Management y codirector de la AI Executive Academy del MIT, publicó este mes el libro The Collision: What AI Does to Us, en el que analiza los efectos del uso de inteligencia artificial en las capacidades cognitivas humanas.
So describió como “gravedad de la IA” a la presión constante y sutil a delegar cada vez más pensamiento en una máquina para ser más eficiente. Según el académico, esa presión se alimenta de tres fuerzas: una biológica, porque el cerebro tiende a ahorrar energía y la IA ofrece un atajo; una cultural, por la exigencia de rendir a cualquier costo; y una competitiva, porque resistirse al uso de estas herramientas se percibe como quedarse atrás.
El investigador mencionó un estudio preliminar del MIT Media Lab en el que el 83% de los participantes que escribieron un ensayo con ChatGPT no pudo citar una sola frase de lo que había entregado. Según So, esto se traduce en las empresas en una reducción de habilidades y en la erosión del conocimiento tácito. Añadió que los jóvenes son los más expuestos, ya que podrían omitir tareas que forman el criterio.
El académico propuso cuatro medidas para contrarrestar ese efecto: valorar el esfuerzo cognitivo, valorar las capacidades sin IA, identificar y entrenar las habilidades distintivas y reinvertir el tiempo liberado por la IA en aprender y crear.
So sostuvo que la IA puede utilizarse como entrenadora si se le pide que funcione como un tutor que formula preguntas en lugar de dar respuestas. Y afirmó que la amenaza no es la tecnología sino la mentalidad que puede promover. Para quienes lideran equipos, planteó como interrogante si se mide cuánto produce la gente con IA o cuánto sigue sabiendo hacer sin ella.
La columna original incluye una recomendación musical: Comfortably Numb, de Pink Floyd.
