Según la Secretaría de Transporte provincial, solo 15 de 105 trabajadores adhirieron a la medida de fuerza convocada por diferencias salariales vinculadas con viáticos de agosto y septiembre.
El paro de colectivos convocado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en Catamarca registró un bajo nivel de adhesión y no afectó el funcionamiento de las empresas La Rubí y GM, de acuerdo con lo informado por el secretario de Transporte de la Provincia, Lucas Stampfli.
Según los datos difundidos por el funcionario, solo 15 de un total de 105 trabajadores se sumaron a la medida de fuerza. En cuanto a la prestación del servicio, Stampfli indicó que La Rubí opera con ocho unidades, mientras que GM mantiene 30 colectivos en circulación. Ambas empresas continuaban operativas pese a la protesta sindical, que había sido anunciada por 48 horas y alcanzaba exclusivamente a estas dos firmas.
La medida comenzó a las 00 del jueves 22 de octubre, luego de que la UTA seccional Catamarca ratificara la convocatoria ante la falta de avances en las negociaciones con las empresas. El conflicto se originó por diferencias salariales correspondientes al concepto de viáticos de agosto y septiembre, contempladas en un acuerdo salarial homologado.
Reclamo gremial
Antes del inicio de la medida de fuerza, el dirigente gremial Roque Chanquía había señalado a El Ancasti que no se habían producido avances para resolver el conflicto. El sindicato sostenía que las empresas debían abonar las diferencias reclamadas y que, hasta ese momento, no había recibido una respuesta favorable.
Según explicó el representante sindical, GM y La Rubí habían sido notificadas formalmente del reclamo, pero manifestaron que no reconocerían los montos solicitados al considerar que no correspondían a lo pactado. La postura de la UTA, en cambio, se apoyaba en que el acuerdo salarial había sido homologado y que las demás empresas del transporte cumplían con las condiciones establecidas.
Chanquía también había aclarado que existía la posibilidad de suspender el paro si las firmas regularizaban la situación o presentaban un compromiso concreto de pago. El dirigente sostuvo que la solución pasaba por hacer efectivo el dinero reclamado o garantizar formalmente que sería abonado.
En ese contexto, la Secretaría de Transporte provincial había sido notificada sobre la medida, aunque desde el gremio señalaron que la resolución del conflicto correspondía principalmente a trabajadores y empleadores.
