El presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Catamarca, Gustavo Álvarez, afirmó que el sistema opera con dificultades económicas por la demora en el envío de subsidios nacionales, que ascienden a $59.000 millones para todo el país.
El presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Catamarca, Gustavo Álvarez, declaró que los bomberos voluntarios de la provincia están trabajando “al límite” debido a dificultades económicas y a la demora en el envío de subsidios nacionales. En declaraciones a medios locales, Álvarez indicó que la deuda de Nación con los cuerpos de bomberos de todo el país asciende a $59.000 millones y que hasta el momento no obtuvieron respuestas concretas al reclamo presentado ante el Ministerio de Economía.
“Estamos al límite, pero acudimos como podemos”, afirmó Álvarez al describir la situación de los cuarteles, que deben afrontar gastos de combustible, mantenimiento de autobombas, seguros y renovación de equipos de protección.
El dirigente explicó que representantes del sistema de bomberos voluntarios llevaron un petitorio al Ministerio de Economía, pero no fueron recibidos y solo pudieron dejar la presentación por mesa de entrada. Las gestiones continúan a través del Consejo Nacional de Federaciones de Bomberos Voluntarios.
Álvarez aclaró que los subsidios reclamados no provienen directamente de las arcas nacionales, sino de un porcentaje de las primas de los seguros que se recauda para financiar el sistema. Según indicó, los fondos correspondientes a 2025 y 2026 se vienen pagando de manera parcial y con demoras.
El impacto se refleja en el costo del equipamiento. “Un traje estructural vale 5 millones de pesos y lo tenemos que tener, porque sin ese traje no se puede salir a acudir a las emergencias”, señaló. También mencionó que un casco cuesta alrededor de $1 millón y que los trajes deben renovarse periódicamente por el desgaste y las condiciones de uso. La situación preocupa especialmente ante la posibilidad de nuevos incendios forestales. Álvarez recordó que en los últimos focos hubo 15 bomberos voluntarios trabajando de manera permanente en los cerros y sostuvo que los recursos disponibles no siempre alcanzan para responder en condiciones adecuadas.
La Provincia paga
En el plano provincial, el titular de la Federación destacó que el Gobierno comenzó a cumplir el compromiso de otorgar $10 millones a cada cuartel. Según precisó, los pagos se iniciaron con tres asociaciones y se esperaba continuar con el resto hasta completar los 14 cuarteles que tenían desembolsos pendientes, entre el viernes y el lunes de la próxima semana.
El aporte representa un alivio, aunque Álvarez advirtió que esos recursos pueden agotarse rápidamente. Los gastos de combustible, aceites, neumáticos y seguros de los vehículos de emergencia demandan una parte importante del presupuesto de cada asociación.
Además, señaló que algunas entidades enfrentan dificultades administrativas para regularizar su situación. Por ese motivo, la Federación firmó un convenio con la Asociación de Contadores de Catamarca para facilitar la elaboración de balances, un trámite que, según indicó, puede costar entre $3 millones y $4 millones.
Frente a este escenario, Álvarez convocó a la comunidad y al sector privado a colaborar con los cuarteles. Sostuvo que el funcionamiento del sistema no puede depender únicamente del esfuerzo voluntario y advirtió sobre las dificultades que afrontan las asociaciones para sostener su actividad.
“Nosotros tenemos gente que voluntariamente viene y a veces ni siquiera les podemos dar un desayuno o una merienda”, lamentó.
El dirigente remarcó que los bomberos voluntarios cumplen un papel central en las emergencias, especialmente en localidades donde no hay otros recursos suficientes para responder ante incendios. Por eso, insistió en que la demora de los fondos nacionales compromete la capacidad de funcionamiento.
