El Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA) difundió un estudio según el cual la salida acumulada de divisas alcanzó los 48.800 millones de dólares y se proyecta un bache financiero de 22.000 millones para 2027. El informe señala que los ingresos del comercio exterior no bastan para consolidar las reservas del Banco Central.
Un estudio del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA) estimó que la fuga acumulada de capitales alcanzó los 48.800 millones de dólares y proyectó un bache financiero de 22.000 millones de dólares para 2027, de acuerdo con el informe difundido por esa entidad.
Según la investigación, centrada en la evolución del programa económico y los desafíos futuros, la salida de fondos al exterior se mantuvo durante el período analizado. En los primeros ocho meses examinados, el saldo de fuga de capitales ascendió a 18.700 millones de dólares.
El informe indica que solo una parte reducida de esos recursos permaneció dentro del sistema financiero argentino. Registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) citados en el estudio muestran que los depósitos en moneda extranjera aumentaron en 10.800 millones de dólares entre marzo de 2025 y agosto de 2026, cifra que representa una fracción del total de fondos que salieron del circuito financiero local.
El trabajo también señala una desaceleración de la inversión privada, mientras que sectores exportadores como la soja, la minería y los hidrocarburos continúan generando ingresos. Los investigadores Pablo Manzanelli y Leandro Amoretti explicaron que «las altas tasas de interés en dólares, que estimulan el ‘carry trade’ con estabilidad cambiaria, tienden a desviar a la inversión de la esfera productiva a la financiera. Asimismo, los campos de inversión productiva se estrechan por la reducción del consumo de los sectores populares ante la reducción de los ingresos reales y la apertura comercial en tiempos de guerra comercial».
De acuerdo con las conclusiones del estudio, los autores sostienen que los dólares generados por el comercio exterior son insuficientes para fortalecer las reservas y respaldar un proceso de crecimiento sostenido, lo que prolongaría las tensiones financieras hasta 2027. El informe atribuye el escenario a las políticas que identifica como «Caputo-Basilli-Milei».
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, expuso en un evento organizado por el Banco Mundial en Tailandia: «El RIGI está funcionando extraordinariamente bien; tenemos inversiones aprobradas por USD 50.000 millones y otros USD 160.000 millones en carpeta».
