Una nueva controversia rodea a Facundo Moyano y Candela Arizaga tras la difusión de una grabación en la que se los vería compartiendo un momento en un restaurante de Madrid.
Una nueva controversia rodea a Facundo Moyano y Candela Arizaga tras la difusión de una grabación en la que se los vería compartiendo un momento en un restaurante de Madrid.
Las imágenes, grabadas en un bar de la capital española, encendieron las alarmas en la Justicia argentina, que investiga si el dirigente sindical incumplió la orden de restricción que le prohíbe acercarse a la influencer.
El episodio cobró inmediata relevancia mediática y judicial, ya que sobre el exdiputado pesa una restricción perimetral vigente que le exige mantener una distancia mínima de 300 metros respecto de la creadora de contenido, además de prohibirle todo tipo de contacto.
El viaje del dirigente al exterior había sido autorizado formalmente por los tribunales. Sin embargo, la posterior aparición de fotografías de Arizaga en suelo madrileño —comentadas públicamente por el periodista Jonatan Viale— y el posterior video compartido por la cuenta del programa SQP abrieron fuertes interrogantes sobre un posible reencuentro.
Investigan si el material audiovisual confirma un nuevo incumplimiento judicial
A pesar del revuelo generado por las imágenes, el material audiovisual circulante no resulta concluyente por sí solo. La falta de nitidez impide certificar con certeza la identidad de las personas filmadas o precisar la fecha exacta del registro, por lo que la eventual infracción a la orden judicial deberá ser evaluada dentro del Expediente en curso.
La situación procesal de Moyano ya se encontraba bajo la lupa tras haber sido imputado por el delito de desobediencia, a raíz de una presunta reunión previa en un hotel porteño entre fines de agosto y principios de septiembre. Mientras la Fiscalía analiza los nuevos elementos presentados desde España, se confirmó que el exdiputado presentó pasajes para hacer efectivo su retorno a la Argentina el próximo 12 de octubre.
