sábado, 3 octubre, 2026

Informe: 35,2% de los hogares con adultos mayores resignó consultas médicas o medicamentos por motivos económicos

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Un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA y la SAGG registró el porcentaje más alto desde 2017. La canasta básica para un jubilado superó los $2.090.646 en octubre, según la Defensoría de la Tercera Edad.

El 35,2% de los hogares con al menos un adulto mayor tuvo que resignar consultas médicas, odontológicas o la compra de algún medicamento por motivos económicos en un periodo de doce meses. El dato se desprende del informe «Vivir y envejecer en contextos de desigualdad», elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) y la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG).

Según el documento, se trata del porcentaje más alto desde 2017, año en el que se registra la primera medición. El mayor incremento se produjo entre los bienios 2022-2023 y 2024-2025, cuando pasó del 25,8% al 35,2%, lo que representa un aumento de casi diez puntos porcentuales.

El informe también consigna un incremento del malestar psicológico en casi 9 puntos porcentuales en el mismo periodo, al pasar del 25,1% al 34% entre los adultos mayores consultados. El documento sostiene que «estos dos primeros años del nuevo escenario macroeconómico fueron de mucho estrés psicológico para las personas mayores: más autoregistro de situaciones de ansiedad y depresión».

Canasta de gastos

En octubre, un jubilado necesitó al menos $2.090.646 para solventar sus gastos básicos, de acuerdo con la segunda estimación anual presentada esta semana por la Defensoría de la Tercera Edad. Ese mes, contando el bono de $70.000, los haberes mínimos fueron de $505.000, por lo que un adulto mayor requeriría más de cuatro de esos ingresos para subsistir.

Dentro de esos cálculos, los gastos en medicamentos y salud ascienden a $518.000 mensuales y superan por sí solos el monto del haber mínimo. La canasta también contempla alrededor de $124.000 mensuales para recreación.

La Defensoría de la Tercera Edad concluyó en su documento: «Cuando se confronta con la actual canasta de los haberes de más de 4 millones de jubilados y pensionados que perciben por todo concepto $505.748, y casi 1 millón de personas con discapacidad $370.043, se corrobora diariamente desde nuestra atención el padecimiento por el cual atraviesan».

Para la Ciudad de Buenos Aires, la Defensoría del Pueblo estimó una canasta de $2.526.219 para una pareja en edad jubilatoria de hasta 74 años que alquila vivienda, con unos $80.000 mensuales para esparcimiento.

Medicamentos

El último Índice de Precios de Medicamentos de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires informó un aumento interanual promedio del 27,7% en los 99 productos analizados. El relevamiento detectó subas del 32,8% en medicamentos cardiovasculares y para la presión, y del 36,8% en psicofármacos.

En el ranking de los 50 medicamentos más consumidos por los jubilados con cobertura del PAMI, más del 10% son psicofármacos que no cuentan con cobertura del 100%, según el listado de la misma obra social.

Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad, declaró: «Desde hace muchos años lo vengo denunciando: el gran consumidor de psicofármacos en Argentina es el adulto mayor, inclusive sin prescripción o por repetición». Y agregó: «Obviamente esto recrudece con la crisis y el consumo es mucho mayor».

Semino atribuyó los niveles de estrés y ansiedad a la escasa posibilidad de realizar actividades de recreación dadas las condiciones de ingresos. «Lo notamos no solamente en el ámbito del adulto mayor, sino en las familias con grados de estrés cada vez más elevados», afirmó. El gerontólogo sostuvo que la venta de estos medicamentos, incluso con recomendación médica, funciona muchas veces como placebo, y que esto tiene consecuencias concretas «porque se potencian otro tipo de patologías como por ejemplo las cardíacas precisamente como parte de esa angustia y de este estado de cosas».

Un estudio elaborado por Eduardo Tchouhadjian, consultor especializado en farmacias, sobre datos de IQVIA, indica que las unidades de medicamentos vendidas en el primer semestre del año fueron similares a las del mismo período del año anterior. La dispensa de productos con receta aumentó un 0,8% y un 2,8% la de drogas de venta libre.

Tchouhadjian explicó que la venta libre «viene creciendo exponencialmente desde hace siete u ocho años, fundamentalmente por el pase de los productos de venta bajo receta a productos de venta libre, pero también porque hay una tendencia a nivel mundial a la automedicación».

El informe señala que la cantidad de unidades vendidas resulta inferior a la de los años 2021/2023 y también menor al período 2015/2018. Respecto de las ventas a afiliados del PAMI, se mantuvieron casi al mismo nivel que en 2025, después de una caída de entre el 20% y el 25% durante el segundo semestre de 2024, cuando se modificaron las condiciones de cobertura. Tchouhadjian indicó que la caída se dio principalmente en productos de uso crónico, como los analgésicos.

El estudio agrega: «Las unidades del ex Plan Vivir Mejor se sostienen durante el primer semestre 2026, aunque la reducción de volumen es permanente respecto de los altos valores de abril-junio 2024, con la mayor caída concentrada en medicamentos agudos».

La Defensoría de la Tercera Edad sostuvo que, independientemente de la cifra que se tome como referencia, la jubilación mínima no alcanza. «Esto lleva a que tengan que proveerse de la subsistencia trabajando hasta que su salud se lo permita, o mendigando subsidios, comida y medicamentos», concluye el documento.

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