Según un informe de la UIA, la producción manufacturera registró una contracción interanual del 5,7% en agosto. La construcción, la metalmecánica y los textiles estuvieron entre los sectores más afectados.
La actividad industrial argentina continuó mostrando señales de estancamiento durante agosto. Según las estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la producción manufacturera registró una baja del 0,3% mensual en términos desestacionalizados y una contracción del 5,7% interanual.
Con este resultado, la industria acumula en los primeros ocho meses de 2026 una caída del 3% respecto del mismo período de 2025 y se mantiene 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023. El escenario combina fuertes diferencias entre ramas: mientras construcción, maquinaria, textiles y bienes durables continúan mostrando retrocesos, la refinación de petróleo y algunos segmentos vinculados al consumo masivo aportan a sostener el nivel de actividad.
El relevamiento de la UIA se conoce mientras los últimos datos oficiales disponibles del INDEC muestran que la producción industrial manufacturera había caído 5% interanual en julio, con una utilización de la capacidad instalada del 58,2% ese mes.
Construcción y metalmecánica, entre los sectores con mayores caídas
Uno de los principales focos de debilidad continúa en la actividad vinculada con la construcción. En agosto, los despachos de cemento registraron una caída del 5,1% mensual, mientras que el Índice Construya retrocedió 3,1%.
En el acumulado de los primeros ocho meses, ambos indicadores presentan bajas del 3,7% y 1,3%, respectivamente, frente a igual período de 2025. En comparación con 2022, los niveles se encuentran 26% y 31% por debajo, de acuerdo con el relevamiento del CEU-UIA.
La industria metalmecánica, por su parte, registró una baja mensual del 3,9% y acumula un retroceso del 5,6% frente a 2025. En relación con 2022, la caída alcanza al 18%.
En el complejo siderúrgico, la producción de acero cayó 6,7% mensual, aunque conserva un crecimiento acumulado del 9,3% respecto del bajo nivel registrado durante 2025.
La industria automotriz mostró un comportamiento diferente en agosto. Después de dos meses consecutivos de retrocesos, registró una recuperación mensual del 6,3%. Sin embargo, el acumulado del año todavía presenta una caída del 17% frente a 2025.
Alimentos y bebidas: comportamiento dispar
Dentro del sector de alimentos y bebidas, la evolución también fue heterogénea.
La producción de bebidas cayó 8,5% mensual, mientras que la faena vacuna retrocedió 1,9%. En sentido contrario, la molienda de oleaginosas registró una suba del 8,6%, que permitió compensar parcialmente las bajas de otros segmentos.
En el frente externo, las exportaciones industriales hacia Brasil disminuyeron 3% mensual en agosto, aunque mantienen un crecimiento acumulado del 4,2% en los primeros ocho meses del año.
La liquidación de divisas del complejo agroindustrial, en tanto, aumentó 16,1% en agosto, pero todavía acumula una baja del 11% frente al mismo período de 2025 y del 26% respecto de 2022.
Bienes durables e inversión, entre los principales factores de la baja
Al analizar los factores que explican el desempeño industrial durante 2026, la UIA identifica como uno de los principales componentes negativos al bloque de bienes durables y semidurables, que acumuló una caída del 21% interanual y una incidencia negativa de 1,7 puntos porcentuales.
El resultado estuvo asociado principalmente al menor nivel de producción de electrodomésticos, equipos informáticos y productos de telecomunicaciones.
También tuvo impacto la evolución de prendas de vestir, cuero y calzado, que acumulan una caída del 14%. Según el análisis del CEU-UIA, el comportamiento está relacionado con la debilidad de la demanda interna y una mayor participación de productos importados.
A esto se suma la evolución de los bienes de capital, que acumulan una baja del 5% y llevan siete meses consecutivos de retroceso. El indicador funciona como una señal sobre la dinámica de la inversión productiva, que todavía no logra recuperar impulso.
Refinación de petróleo y consumo masivo aportan al nivel de actividad
En el otro extremo, el consumo masivo fue el único agregado que mostró una incidencia positiva durante los primeros siete meses del año, con un crecimiento acumulado del 1,1% y un aporte de 0,5 puntos porcentuales.
El desempeño estuvo impulsado principalmente por la producción de laboratorios farmacéuticos y artículos de higiene y limpieza.
Entre las ramas industriales, la refinación de petróleo aparece como uno de los principales sostenes. En julio registró una suba del 8,1% y acumula un crecimiento del 9,8% en el año, en un contexto de mayor producción hidrocarburífera vinculada con Vaca Muerta.
