El exjefe de Gabinete se traslada en una Toyota SW4 2022 perteneciente al Inprotur, que acumula infracciones de tránsito en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. El vehículo sigue bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete y luego del Ministerio de Seguridad. Adorni debe presentarse este miércoles en la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
El exjefe de Gabinete Manuel Adorni continúa utilizando un vehículo oficial que acumula multas por más de $10 millones, según registros públicos consultados. Se trata de una Toyota SW4 modelo 2022 que, de acuerdo con el informe de dominio del Registro de la Propiedad Automotor, pertenece al Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur).
El ente público, actualmente presidido por Daniel Scioli, cedió el vehículo a la Jefatura de Gabinete durante la gestión de Guillermo Francos, y la camioneta continúa bajo la órbita de esa dependencia, según fuentes oficiales. El auto fue visto y fotografiado esta semana, miércoles y jueves, en la calle del departamento de Adorni, en el barrio porteño de Caballito.
Una fuente oficial de Inprotur indicó que el instituto «formalizó, con fecha 7 de enero de 2025, un Permiso de Uso sobre un vehículo de su titularidad —un Toyota SW4 4×4 SRX 2.8 TDI— a favor de la Jefatura de Gabinete de Ministros». En esa respuesta se aclaró que estaría destinado para «traslados oficiales de su titular y de su comitiva». Por entonces, la Jefatura de Gabinete estaba a cargo de Francos.
Sobre su uso actual, la misma fuente señaló: «Fue otorgado un permiso de uso a la Jefatura de Gabinete para ser utilizado exclusivamente como medio de transporte oficial del jefe de Gabinete de ministros y de su comitiva. A partir del traspaso, su afectación y utilización quedaron bajo la exclusiva administración de la jurisdicción permisionaria. El vehículo continúa, a la fecha, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros».
Sin embargo, el sucesor de Adorni, Diego Santilli, no hizo uso del auto de Inprotur. La Jefatura de Gabinete respondió a una consulta sobre qué acto administrativo mantiene vigente esa afectación y cuál es el destino actual del vehículo: «hoy reviste funciones dentro del Ministerio de Seguridad de la Nación y el uso lo define el área en cuestión».
En el Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, afirmaron que Adorni «tiene custodia, como todo funcionario y exfuncionario de alto rango durante 6 meses, con base en evaluación de riesgo; si a los 6 meses se amerita seguir con custodia, sigue».
Un exfuncionario del área de Seguridad admitió que «no es lo más común» que un exjefe de Gabinete tenga custodia, aunque sí la tienen expresidentes, exministros de Seguridad, extitulares de la SIDE y miembros de la Justicia. Explicó que es una decisión que puede administrar el propio Ministerio de Seguridad en función del riesgo detectado en cada caso.
Durante su paso por la Jefatura de Gabinete, Adorni aludió a un episodio de violencia en la vía pública y a presuntas amenazas que habría sufrido. En ese contexto, planteó que se movía con custodia por necesidad e indicó que no había «nada que ocurra fuera de la normativa, menos aún en materia de seguridad».
El actual vocero presidencial, Adrián Ravier, había informado en julio que Adorni tendría custodia fuera de su cargo, aunque se desconocía que también retenía el beneficio de un auto oficial.
El uso cotidiano del Toyota SW para la movilidad de Adorni puede constatarse por la cantidad de multas que registra el vehículo en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia, muchas de ellas en fines de semana.
Actualmente, en los registros de la Ciudad hay 4 multas de finales de agosto y principios de septiembre, por un total de 1,8 millones de pesos. En Provincia figuran 27 multas, de las cuales 8 son por hechos posteriores a la renuncia de Adorni y totalizan $1,3 millones. Las notificaciones llegan a nombre del titular registral, el Inprotur.
La cifra registrada en la Ciudad llegó a ser mucho más alta. Este martes figuraban 144 multas bajo el dominio del auto que usa Adorni, de las cuales 41 correspondían al período posterior a sus funciones en Casa Rosada (más de $8 millones).
Horas después de que este medio constatara, este miércoles y en la vía pública, que Adorni se movía en esa camioneta oficial, esas 144 infracciones porteñas por un total de 61 millones de pesos dejaron de aparecer en el registro público. Eso ocurre cuando alguien paga las multas o consigue que un controlador de faltas las dé de baja por improcedentes. Entre el jueves y el viernes se incorporaron las cuatro multas en jurisdicción porteña que aún figuran como vigentes. En la provincia de Buenos Aires nada cambió.
Se consultó a las autoridades porteñas qué explicación tenía esa modificación del registro y si las infracciones habían sido pagadas, anuladas, regularizadas o habían dejado de figurar por otra razón. Una fuente de la administración porteña explicó que «a los vehículos de flota del Estado nacional se les cobra como a cualquier otro, a través de un número de CUIT».
En el Inprotur, en tanto, señalaron que «todos los gastos corren por cuenta de Jefatura de Gabinete». Consultado sobre si los vehículos utilizados por las custodias de exfuncionarios deben pagar las multas o se les perdonan, el exfuncionario del Ministerio de Seguridad indicó: «Hay jurisdicciones que las condonan, pero la custodia sabe que, salvo que sea un traslado de seguridad, deben cumplir con todas las normas de tránsito».
Esta semana se verificó que el vehículo era utilizado por Adorni mientras estaba acompañado por agentes de seguridad. También se constató que se usó para un traslado a una escuela, pero este diario no tomó imágenes y se mantuvo alejado del establecimiento para resguardar la privacidad de menores y la tranquilidad de la comunidad educativa.
El jueves, cuando la camioneta retornó al edificio del barrio de Caballito donde reside la familia Adorni, ya sin los menores a bordo, este medio tomó imágenes del vehículo en la vía pública. Dos custodios se identificaron como policías y requirieron que el reportero presentara su DNI, al que le tomaron fotos.
La primera fecha que tenía Adorni para explicar en la Justicia su evolución patrimonial era el 26 de agosto. Tras un pedido de prórroga, la presentación fue reprogramada para este miércoles. Su presentación es una instancia relevante en la causa por presunto enriquecimiento ilícito que tramita en la fiscalía a cargo de Gerardo Pollicita. Se espera que Adorni explique en detalle los movimientos de su patrimonio, sus gastos y los fondos utilizados para solventarlos, en los términos planteados en el expediente.
Cuando comenzó esta trama, el por entonces jefe de Gabinete había dicho en una conferencia de prensa en marzo: «Todo lo que tiene que estar declarado, está declarado». En junio, durante una entrevista en LN+, reconoció que tenía ahorros no declarados, producto de inversiones en criptomonedas. Ahora deberá brindar sus explicaciones en el marco de una investigación judicial y respaldarlas con la documentación correspondiente.
