Un informe de Provincia Microcréditos revela que 457.596 jubilados mantienen deudas impagas o atrasadas, casi el triple que hace un año. La pérdida de poder adquisitivo y el aumento de la mora crediticia explican el fenómeno.
Según el último informe de Provincia Microcréditos, 457.596 jubilados en Argentina mantienen deudas impagas o atrasadas, lo que representa el 11,4% de los adultos mayores con deudas activas. Hace un año, ese porcentaje era del 4,1%, por lo que el incumplimiento casi se triplicó.
El informe detalla que el 44,6% de las personas en edad jubilatoria mantiene deudas activas que les impide llegar a fin de mes, lo que equivale a más de cuatro millones de jubilados. La combinación de ingresos que pierden capacidad de compra, más deuda y mayores atrasos afecta a hogares que destinan buena parte de sus recursos a alimentos, medicamentos, salud, servicios y vivienda.
Durante las primeras semanas de agosto de 2026, tanto el ministro de Economía, Luis Caputo, como el presidente Javier Milei ratificaron que el incremento de la morosidad constituye un “problema entre privados”, confirmando que el Estado Nacional no intervendrá de manera directa para resolver la situación de endeudamiento.
En declaraciones virales, una jubilada identificada como Teresa, de Moreno, en el Conurbano bonaerense, expresó su descontento con las políticas del Gobierno nacional hacia los adultos mayores. “Así como él le faltó el respeto a los jubilados, así se lo mando yo”, afirmó.
El economista Damián Di Pace publicó en redes sociales: “Una jubilada cobra $489.776 con bono destina casi el 26% de todo su ingreso mensual durante cuatro años para pagar 1 cuota $127.083. En 48 cuotas termina devolviendo $6,1 millones por un préstamo de $1,5 millones, del cual solo recibe $400.000 en mano”. Y añadió: “La falta de educación financiera de los adultos mayores queda expuesta, pero el ‘alma de cuevero’ de los bancos también… es un cuento del tío legal este…”
La masa de ingresos fijos de la población cayó 6% en poder adquisitivo frente a junio de 2023 y 3% en el último año. El deterioro de salarios, jubilaciones y planes sociales impacta sobre el consumo masivo y se vincula con el aumento de la mora crediticia.
El haber mínimo jubilatorio es de $489.776, incluido el bono, mientras el haber máximo del sistema SIPA se ubica en $2.824.694 y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) en $335.821 (sin contar el bono). La canasta básica calculada para la tercera edad por la Defensoría de la Tercera Edad asciende a $1.824.682.
Ante la imposibilidad de afrontar el costo de vida con sus ingresos previsionales, los jubilados recurren al uso de ahorros acumulados, la venta de pertenencias, la ayuda familiar directa y el regreso al mercado laboral formal o informal. En el conurbano bonaerense, la cantidad de jubilados que debieron volver a trabajar pasó de 1 de cada 5 a casi 1 de cada 4.
