El jurado popular absolvió al imputado luego de que la joven, hoy de 17 años, afirmara en el debate que la denuncia radicada a sus 12 años había sido inventada.
Un jurado popular declaró este jueves «no culpable» a un hombre que llegó a juicio acusado de haber abusado sexualmente de la hija de su expareja, tras dos extensas jornadas de debate. El proceso contó con la dirección técnica del juez Silvio Martoccia, la acusación a cargo del fiscal Augusto Barros y la defensa llevada adelante por el defensor oficial Efraín Morcos.
La causa tuvo su origen en 2019 a partir de la denuncia presentada por el padre biológico de la víctima, quien entonces tenía 12 años. Durante la etapa de investigación penal preparatoria se concretó una declaración en Cámara Gesell en la que la niña relató haber sido víctima de abusos por parte de su padrastro desde los 7 años. Asimismo, los peritajes psicológicos y la revisión médica ginecológica arrojaron resultados coincidentes que respaldaron la elevación de la causa a juicio, según indicó la abogada querellante, Giselle Saseta, quien representa al padre de la víctima.
Sin embargo, durante la instancia del debate oral, la defensa incorporó como prueba el testimonio de la joven, quien actualmente tiene 17 años. Al declarar ante los jurados, la adolescente se retractó de sus dichos iniciales y sostuvo que la denuncia realizada en su infancia había sido una invención motivada por el deseo de irse a vivir con su padre biológico.
Pese a la retractación, tanto la Fiscalía como la querella decidieron sostener la acusación formal al considerar que los elementos probatorios reunidos durante la investigación inicial contaban con la entidad suficiente para fundar una condena, solicitando al tribunal popular que juzgara los hechos bajo una perspectiva de infancia.
Tras las deliberaciones, el jurado popular desestimó la prueba técnica y pericial reunida en la causa y valoró de manera determinante la declaración prestada por la joven en la sala de audiencias, emitiendo un veredicto absolutorio.
