viernes, 28 agosto, 2026

Aseguran que cada 26 ligaduras, se realiza una vasectomía

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El urólogo Augusto Díaz, del Sanatorio Pasteur, informó que en Argentina se practica una vasectomía por cada 26 a 30 ligaduras tubáricas, y explicó el crecimiento de este procedimiento en el sistema público.

El urólogo Augusto Díaz, quien se desempeña en el Sanatorio Pasteur, informó que en el sistema público de salud argentino se realiza una vasectomía por cada 26 a 30 ligaduras tubáricas. El dato fue proporcionado en el marco de una descripción sobre la evolución de la práctica en el país.

Díaz explicó que la ligadura tubárica es un procedimiento que requiere ingreso a la cavidad abdominal, mientras que la vasectomía es una cirugía ambulatoria de bajo riesgo, realizada por vía transescrotal, con una duración de entre 15 y 20 minutos.

Según estadísticas del Ministerio de Salud, entre 2015 y 2019 las vasectomías en el sistema público pasaron de 56 a 683 intervenciones anuales. Tras la pandemia de COVID-19, la cifra se estabilizó entre 1.000 y 1.500 procedimientos por año.

En Catamarca, el equipo del doctor Díaz realiza entre tres y diez vasectomías mensuales en promedio durante el último año. La provincia presenta un crecimiento similar al de otras jurisdicciones del NOA, como Salta, que fue pionera en la región en la implementación de esta práctica.

Consultado sobre las razones del incremento, Díaz mencionó dos factores: “Las encuestas nos dicen que hay más información, más conciencia sobre planificación familiar y también una cuestión económica. Es una realidad que se vive hoy en Argentina: muchos hombres y familias piensan en la planificación familiar en función de los costos que implica mantener una familia numerosa”.

El especialista indicó que más del 25% de los pacientes que optan por la vasectomía ya tienen al menos dos hijos, mientras que menos del 17% no tiene hijos.

Sobre el procedimiento, Díaz detalló: “La vasectomía es un conjunto de técnicas quirúrgicas que abordan, por vía transescrotal, el conducto deferente, que transporta los espermatozoides hacia la uretra para ser expelidos en la eyaculación. Es un procedimiento sencillo: lo hacemos en quirófano, con anestesia regional o local, y el tiempo quirúrgico oscila entre 15 y 20 minutos. La recuperación para la vida normal demanda entre dos y cuatro semanas, con reposo relativo y analgésicos comunes como paracetamol”.

El médico señaló que las complicaciones son escasas y de baja tasa, principalmente sangrado que puede generar hematomas o infección del sitio quirúrgico. Además, afirmó: “No tiene ninguna relación con la potencia sexual, el deseo o la erección. Ni siquiera modifica las características macroscópicas del semen”.

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