Un informe de la consultora I+D proyecta el cierre de más de 3.000 empresas y la pérdida de 105.000 empleos industriales en 2026, en un contexto de caída de actividad y cruce de declaraciones entre el Gobierno y los industriales.
Un informe de la consultora I+D (Industria y Desarrollo), dirigida por Diego Coatz, estima que este año podrían cerrar más de 3.000 empresas y que se perderían 105.000 empleos en la industria. Los datos fueron procesados para LA NACION.
El informe se conoce en medio de una polémica entre el Gobierno y los industriales. El ministro de Economía, Luis Caputo, durante una presentación ante empresarios en la Cámara de Agentes de Bolsa, se refirió a “los tarados que hablan de la industria”. El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, respondió en Radio Mitre: “No son declaraciones felices que ayuden al diálogo”.
El informe de I+D indica que siete de las doce principales cadenas industriales se encuentran entre 30% y 40% por debajo de sus máximos de los últimos diez años y operan, en promedio, con cerca de 40% de capacidad ociosa. Diego Coatz explicó: “La industria está atrapada en un efecto sándwich: por un lado, una demanda interna debilitada que limita las ventas y, por el otro, costos en dólares e importaciones desleales, más contrabando, crecientes que comprimen los márgenes. Cuando ambas fuerzas actúan al mismo tiempo, muchas empresas apenas logran cubrir sus costos fijos en un contexto donde la inversión en tecnología debiera ser parte central de la agenda empresarial”.
A mayo pasado, la industria registra una caída acumulada de -3,1%. El último Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) mostró un avance desestacionalizado de 0,4% y una caída interanual de 5,7%. Todos los sectores cayeron ese mes frente al mismo período de 2025. El informe de Audemus, la consultora de Matías Kulfas, sostiene que “los indicadores adelantados de junio sugieren un nuevo retroceso del sector manufacturero, que se encuentra casi un 9% por debajo de su nivel promedio de 2023”.
Según Audemus, en el promedio de enero-mayo, doce ramas acumularon una baja promedio de su nivel de actividad en relación a enero-mayo de 2025. Las más afectadas son textiles, prendas de vestir, cuero y calzado, maquinaria y equipo, otros equipos y aparatos y la industria automotriz-autopartista, todas con contracciones de dos dígitos.
LA NACION consultó a funcionarios del equipo económico del Gobierno, que no quisieron dar su visión para este artículo.
En el marco de la polémica, Caputo había dicho: “La caída fue a pesar de estar subsidiados en tarifas y subsidiados por todos los argentinos. Porque todos los boludos [sic] como nosotros pagamos las cosas dos, tres, cuatro, cinco, 10 veces lo que valía. Una prenda valía 10 veces más, un celular valía tres veces más, si pinchabas una goma, cuatro; si comprabas un auto, eran dos veces”. Y agregó: “A pesar de la gente que pagaba el doble, un cuádruple de lo que valía, a pesar de que se les subsidiaba la energía y todo, la industria cayó 10%. Para todos los tarados que hablan de la industria. El comercio también cayó, la construcción también cayó en estos 12 años y eso que se gastaron 15 puntos de producto en obra pública que ya sabemos a dónde fue”.
Martín Rappallini respondió que “defender la industria no es incompatible con defender la estabilidad macroeconómica, la baja de inflación, el equilibrio fiscal y la normalización de la economía”. Afirmó que “la Argentina necesita una industria competitiva, integrada al mundo y capaz de exportar” y mencionó problemas que afectan la competitividad: “impositivos, laborales, de infraestructura, financiamiento; la competencia desleal, que está impactando fuerte; el bajo consumo que tenemos y la caída de actividad en muchos sectores industriales”. Aclaró: “No defendemos privilegios, sino que queremos tener las mismas condiciones para competir. Este es el punto”.
La Federación de Industriales de Santa Fe emitió un comunicado en el que sostiene que “la descalificación y el agravio no constituyen una respuesta a los problemas que atraviesa el aparato productivo”. Añadió que los industriales merecen ser escuchados “con respeto” y que la “industria no necesita agravios”, sino “políticas”.
El presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), Elio del Re, declaró en Radio Mitre: “Nosotros tenemos caídas importantes. Hace muchos meses que estamos con caída. Hay sectores que traccionan más positivamente, pero en línea general venimos con caídas sostenidas en los últimos 20 meses”. También señaló que “la inflación de los productos industriales va muy por debajo de la inflación general, mientras que la de los servicios va muy por encima”.
