Un relevamiento del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) revela que ocho de cada diez padres y docentes se oponen a la promoción automática, mientras que la repitencia divide opiniones.
Un relevamiento realizado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) consultó a 700 padres y más de 200 docentes sobre el sistema de evaluación en Argentina. El estudio indica que el 80% de los consultados rechaza la promoción automática, al considerar que ese mecanismo no beneficia a los estudiantes ni resuelve los problemas de aprendizaje.
En cuanto a la repitencia, casi el 60% de los encuestados sostiene que puede ser válida como excepción, pero no como regla. Al profundizar, el 37% la considera eficaz en algunos casos, el 36% la califica como ineficaz y el 27% afirma que depende de cada situación. Las cifras varían según la provincia y el contexto escolar.
El informe también señala que la repitencia afecta la integración social de los estudiantes. Quienes repiten suelen enfrentar dificultades para adaptarse al nuevo grupo y el abandono escolar aumenta, sobre todo en contextos de mayor desigualdad social. En Argentina, 73 de cada 100 estudiantes que ingresan al sistema educativo completan su formación en tiempo y forma; el 40% restante abandona antes de terminar.
La pandemia profundizó las diferencias en los ritmos de aprendizaje. Las dificultades para acceder a recursos y el acompañamiento familiar marcaron la experiencia de cada estudiante. El sistema educativo enfrenta el desafío de reconocer la diversidad de trayectorias y necesidades.
Una alternativa que gana espacio es la «promoción con apoyo obligatorio». En la ciudad de Buenos Aires, este sistema permite pasar de grado con un acompañamiento escolar adicional. El 40% de los consultados lo considera eficaz, mientras otro 40% lo rechaza y prefiere que los estudiantes repitan el año si no alcanzan los saberes requeridos.
El análisis del relevamiento indica que el sistema necesita más recursos para acompañar a los estudiantes con dificultades. La evaluación debe servir para detectar a tiempo las necesidades y evitar que los alumnos queden rezagados o abandonen el sistema.
