El histórico dirigente de Villa Cubas repasó su trayectoria en una entrevista radial, donde abordó la crisis institucional, la presión de las barras y cómo logró salvar al club del remate.
En una nueva edición de «Glorias del Fútbol Catamarqueño y Nacional» por Radio El Esquiú 95.3, el dirigente deportivo Benjamín Quarín dialogó sobre el rol del dirigente en la actualidad, la influencia de la política en el fútbol y los desafíos de gestionar clubes con gran presión social.
Quarín sostuvo que «la preparación es fundamental; así como el futbolista hace inferiores y el técnico sus cursos, el dirigente debería iniciar desde abajo, en subcomisiones, antes de liderar una institución». Y agregó: «Lamentablemente, en los últimos años, la política se ha metido en el fútbol y ha matado a la dirigencia deportiva tradicional. El dirigente auténtico entrega su tiempo y dinero por pasión, pero cuando un político toma ese rol, su prioridad siempre será la política».
El ex presidente de Villa Cubas también se refirió a la dificultad de manejar clubes con hinchadas apasionadas. «No es lo mismo trabajar en un club tranquilo que en uno donde tienes a la hinchada y a las barras detrás. Hay una diferencia abismal entre el hincha que paga su entrada y apoya, y el barra que a veces busca otros fines, como la venta de droga o exigir entradas gratis», explicó.
Quarín relató sus inicios como vocal suplente en una comisión presidida por el «Diablito» Fernández, y cómo tras un incidente en la liga debió asumir la presidencia en un momento crítico. «El club Villa Cubas tenía la bandera de remate flameando en su frente», recordó.
Para salvar al club, trabajaron a destajo con bingos, bailes y espectáculos. «Traíamos artistas como ‘Ángel que canta’ y llenábamos el club. Todo lo que recaudábamos era para pagarle a un grupo de abogados de Tucumán. Al final, viendo nuestro esfuerzo de años, ellos decidieron dar por cancelada la deuda», contó.
Consultado sobre el apoyo del sector público, Quarín afirmó: «El rol del gobierno debería ser apoyar en logística —transporte, hoteles, convenios con mineras— para que los clubes crezcan, pero sin meter la política partidaria en las instituciones».
En el tramo final de la entrevista, el dirigente destacó los logros de su gestión: «Logramos reinaugurar nuestra cancha, que era puro pedregullo, y pusimos riego por aspersión y buen pasto. Hicimos grandes eventos, como el partido contra Chacarita Juniors y la visita de la Mona Jiménez». También recordó momentos duros, como el accidente de Polonio, quien perdió un ojo tras recibir un piedrazo en la liga.
