Efectivos de la Dirección Drogas Peligrosas realizaron tres allanamientos simultáneos en distintos puntos de la Capital. Cuatro hombres de una misma familia fueron detenidos y se incautaron drogas, armas, dinero y vehículos.
Durante las últimas horas, efectivos de la Dirección Drogas Peligrosas materializaron tres allanamientos en forma simultánea en distintos puntos de la Capital. Cuatro hombres, todos mayores de edad e integrantes de una misma familia, fueron detenidos y puestos a disposición de la Justicia federal.
Según pudo determinar la investigación, la familia se dedicaba a la comercialización de estupefacientes en la Capital, específicamente al narcomenudeo. Fuentes policiales informaron que los procedimientos fueron el resultado de un trabajo de investigación de varios meses llevado adelante por el personal de Drogas Peligrosas.
Por disposición del juez federal Miguel Ángel Contreras, el miércoles a la noche los efectivos irrumpieron de forma simultánea en domicilios de los barrios San Martín de Porres, 40 Viviendas Norte y en el complejo habitacional Valle Chico.
Durante las requisas, los investigadores procedieron al secuestro de seis armas de fuego de distintos calibres, un aire comprimido, 346 cartuchos de diferentes calibres, cuatro balanzas digitales, varios comprimidos de ansiolíticos y envoltorios de plástico que contenían sustancias tipo herbácea y polvo. Al ser sometidos a la prueba de campo, arrojaron como resultado 6,838 kg de marihuana y 168 gramos de cocaína lista para ser comercializada.
Además, secuestraron dos camionetas y una motocicleta (vehículos que serían fruto de la venta ilegal), dos máquinas de contar dinero, tres teléfonos celulares, cien dólares y la suma de siete millones cuatrocientos veintinueve mil doscientos pesos.
Antes de retirarse de los inmuebles allanados, la policía detuvo a tres hombres de 29, 35 y 40 años, quienes fueron trasladados a la dependencia policial. Un cuarto hombre de 74 años fue notificado del procedimiento, pero no trasladado a la comisaría en razón de su edad avanzada.
Voceros de la investigación indicaron que los cuatro sospechosos serían familiares entre sí y conformarían una banda dedicada a la venta de estupefacientes al menudeo en diferentes barrios de la Capital.
