El diputado provincial Adrián Brizuela detalló los encuentros políticos realizados en el oeste catamarqueño y afirmó que el espacio La Libertad Avanza busca consolidar una oposición unificada de cara a los próximos comicios.
El diputado provincial Adrián Brizuela confirmó que La Libertad Avanza trabaja en el fortalecimiento territorial en Catamarca con encuentros políticos en el interior. Sostuvo que el principal objetivo del espacio es consolidar una oposición unificada de cara a los próximos procesos electorales.
En diálogo con «Mensajes en la Radio», programa emitido por Radio El Esquiú 95.3, el legislador detalló una reciente reunión realizada en Belén que reunió a dirigentes de distintos departamentos del oeste provincial. «Tuvimos una jornada extensa en Belén, con dirigentes de Andalgalá, Pomán, Santa María, Tinogasta, Antofagasta e incluso gente de La Paz», explicó.
Según indicó, durante el encuentro se abordaron problemáticas vinculadas a minería, salud, educación y la realidad particular de cada región. Brizuela planteó que la construcción política en marcha no es nueva, pero sí busca consolidarse con mayor volumen territorial.
En ese sentido, remarcó que la unidad opositora es un objetivo compartido: «Es algo en lo que coincidimos todos en la oposición». A su vez, señaló que esa estrategia se ve condicionada por tensiones políticas que, según su visión, promueven la fragmentación.
El diputado también vinculó este armado con la experiencia electoral previa y la actual composición legislativa. Explicó que La Libertad Avanza cuenta con 10 diputados provinciales y que, junto a otros espacios aliados, conforman un interbloque que alcanza los 14 legisladores, lo que los posiciona como primera minoría en la Cámara.
Consultado sobre la caída en la imagen del presidente Javier Milei, Brizuela reconoció variaciones en las encuestas, aunque relativizó su impacto. «Gobernar implica desgaste», sostuvo y agregó que, pese a las fluctuaciones, el mandatario mantiene niveles de apoyo superiores al 40 por ciento.
También atribuyó las dificultades a un contexto económico de transición, con sectores afectados y otros en expansión, como la energía, la minería y el agro. En paralelo, defendió la agenda legislativa impulsada a nivel nacional, en particular la aprobación de la adecuación de la Ley de Glaciares, y anticipó que el Congreso continuará con el tratamiento de proyectos vinculados al empleo y la inversión.
