Se cumplen 24 años de la desaparición de María de los Ángeles «Marita» Verón en Tucumán. Si bien el juicio por su caso derivó en condenas por trata de personas, el paradero de la joven sigue sin conocerse y la búsqueda liderada por su madre, Susana Trimarco, continúa.
Este martes se cumplen 24 años de la desaparición de María de los Ángeles «Marita» Verón, ocurrida en la provincia de Tucumán en el año 2002. El caso, que se convirtió en un emblema nacional de la lucha contra la trata de personas, continúa sin resolverse en lo que respecta al paradero de la joven, manteniendo vigente el reclamo de justicia y la incansable búsqueda de su madre, Susana Trimarco.
Marita Verón, quien en ese entonces tenía 23 años, fue vista por última vez el 3 de abril de 2002 cuando salió de su casa para asistir a una consulta médica y nunca regresó. La investigación judicial que se inició posteriormente logró exponer redes de explotación sexual y derivó en un histórico juicio que culminó en 2014 con la condena de diez personas.
Los acusados fueron declarados culpables de delitos como retención y ocultamiento agravado con fines de prostitución. Las penas, que oscilaron entre 10 y 22 años de prisión, comenzaron a cumplirse en 2017 una vez que la sentencia quedó firme. Entre los condenados se encuentran Daniela Milhein, Alejandro González, los hermanos José Fernando y Gonzalo Gómez, el policía Domingo Andrada, Carlos Alberto Luna, Azucena Márquez, Humberto Derobertis, Paola Gaitán y Mariana Bustos.
En paralelo al proceso judicial, la búsqueda de Susana Trimarco nunca se detuvo. En los últimos años, una de las pistas más impactantes sugirió la posibilidad de que Marita hubiera sido vista en Paraguay en condiciones extremas. Sin embargo, esta línea de investigación se descartó tras determinarse que la mujer avistada, quien falleció en la ciudad de Capiatá, no era la joven tucumana.
Trimarco, quien recibió información y una imagen de la persona en situación de abandono, relató en su momento el impacto emocional que le provocó. «Para mí, como madre, es un puñal en el pecho», expresó entonces, decidiendo no hacer pública la fotografía por su crudeza.
El caso de Marita Verón trascendió el ámbito judicial y generó cambios estructurales. Impulsó la creación de la Fundación María de los Ángeles, desde la cual Susana Trimarco ha asistido a numerosas víctimas de trata y ha promovido la sanción de leyes específicas para combatir este delito. A 24 años de su desaparición, la lucha por encontrar a Marita y lograr justicia plena sigue siendo un símbolo de perseverancia.
