sábado, 28 de marzo de 2026 09:55
Organizaciones de derechos humanos y medios independientes denunciaron que el gobierno de Rusia estaría presionando a estudiantes universitarios con bajo rendimiento académico para que se alisten en el ejército y participen en la guerra en Ucrania.
Según estas versiones, los jóvenes que reprueban exámenes o presentan bajas calificaciones son citados por autoridades universitarias y reclutadores militares, quienes les ofrecen incorporarse como operadores de drones bajo la amenaza de ser expulsados de sus instituciones educativas.
“La campaña apunta a estudiantes en situación vulnerable dentro del sistema universitario”, explicó la activista Tamilla Imanova, vinculada a la organización de derechos humanos Memorial. En la misma línea, la periodista Daria Guskova, del medio opositor Mediazona, sostuvo que el objetivo es cubrir la creciente demanda de personal especializado en tecnología militar.
De acuerdo con las denuncias, el Kremlin —encabezado por Vladimir Putin— busca reclutar cerca de 78.800 personas para unidades de drones, de las cuales una parte significativa serían estudiantes, además de exintegrantes de áreas técnicas y mujeres con formación específica.
Esta estrategia se enmarca en un contexto de fuertes pérdidas militares tras más de cuatro años de conflicto, lo que llevó al gobierno ruso a ampliar progresivamente la base de reclutamiento. Inicialmente, se recurrió a alistamientos masivos, luego a presos —con promesas de amnistía— y más recientemente a inmigrantes, a quienes se les habría advertido sobre la posible pérdida de ciudadanía si no se incorporaban al ejército.
Ahora, el foco estaría puesto en el ámbito educativo. Según informes, las campañas de captación se intensificaron en períodos de exámenes y alcanzaron a más de 200 universidades en todo el país.
Medios como The Moscow Times indicaron que a muchos estudiantes se les promete que no serán enviados al frente de combate, aunque sí cumplirían funciones como operadores de drones, considerados clave en el desarrollo del conflicto.
Además, se denunció que algunas universidades tendrían cupos obligatorios de reclutamiento y que incluso docentes están siendo capacitados en el manejo de drones, lo que ampliaría el alcance de estas políticas.
Hasta el momento, las autoridades rusas no han emitido declaraciones oficiales sobre estas acusaciones, que continúan generando preocupación entre organizaciones internacionales por posibles violaciones a los derechos de los estudiantes.
