domingo, 22 de marzo de 2026 08:55
Con la llegada de los días más fríos, muchas personas experimentan cambios en su estado de ánimo sin una causa aparente. Sensaciones como cansancio, falta de energía o mayor tristeza suelen intensificarse en esta época, y desde la psicología explican que se trata de un fenómeno más común de lo que parece.
Este cuadro está relacionado con el Trastorno afectivo estacional (TAE), una forma de depresión que aparece en determinadas estaciones del año, especialmente durante el otoño y el invierno.
Uno de los principales factores es la reducción de la luz solar. Los días más cortos impactan directamente en la producción de sustancias clave como la serotonina, vinculada al bienestar, y la melatonina, encargada de regular el descanso. Esta alteración puede afectar el reloj biológico y generar síntomas asociados a la depresión.
De acuerdo con la Mayo Clinic, la falta de luz solar puede provocar cambios en el ánimo y dificultades para mantener rutinas. En la misma línea, la American Psychological Association advierte que los cambios en los hábitos diarios —como pasar más tiempo en casa o reducir el contacto social— también influyen en el estado emocional.
El cuerpo también responde al frío. Es frecuente sentir más sueño, menor energía e incluso cambios en el apetito, con mayor inclinación hacia alimentos calóricos. Estos factores, combinados, pueden generar una sensación general de “bajón” que muchas personas experimentan durante esta época del año.
Si bien no siempre se puede evitar, los especialistas recomiendan algunas estrategias para contrarrestar estos efectos: aprovechar la luz natural, mantener actividad física regular, sostener el contacto social y cuidar los hábitos de sueño. En casos más intensos, el TAE puede requerir tratamiento profesional, como terapia psicológica o luminoterapia.
