martes, 17 de marzo de 2026 22:40
Un apagón generalizado dejó el lunes sin suministro eléctrico a toda Cuba, afectando a sus más de 11 millones de habitantes y profundizando la crisis energética que atraviesa el país.
El Ministerio de Energía y Minas informó que se produjo una “desconexión total” del sistema eléctrico nacional y aseguró que se investigan las causas del colapso, al tiempo que descartó fallas en las unidades que estaban operativas en ese momento.
Lázaro Guerra, director de electricidad del organismo, explicó que se trabaja en la reactivación progresiva de las centrales termoeléctricas, claves para restablecer el servicio. “Hay que hacerlo de manera pausada para que no se retroceda”, advirtió, al señalar la fragilidad del sistema.
Se trata del tercer apagón de gran escala en los últimos cuatro meses, en un contexto de creciente deterioro de la infraestructura energética.
En La Habana, hacia la noche del lunes solo se había restablecido el servicio para el 5% de los usuarios —unos 42.000 clientes— y algunos hospitales. Las autoridades indicaron que priorizarán el restablecimiento en el sector de las comunicaciones, aunque advirtieron que los circuitos recuperados podrían volver a fallar.
El sistema eléctrico cubano ha sufrido un fuerte deterioro en los últimos años debido a la falta de mantenimiento y a la escasez de recursos para modernizar la red. A esto se suma la caída en el suministro de combustible, en particular tras la interrupción de envíos desde Venezuela.
El gobierno cubano también atribuye parte de la crisis al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. En enero, el presidente Donald Trump advirtió que aplicaría aranceles a países que suministren petróleo a la isla y condicionó un alivio de las medidas a cambios políticos en el país.
En ese marco, Washington busca que el presidente Miguel Díaz-Canel deje el poder, según fuentes citadas en el contexto de negociaciones bilaterales.
El impacto de los apagones se siente con fuerza en la vida cotidiana. Residentes reportan pérdidas de alimentos, dificultades para conservar medicamentos y un desgaste creciente, especialmente entre la población más envejecida.
Expertos advierten que la red eléctrica opera muy por encima de su vida útil y que, sin inversiones urgentes, la situación podría derivar en un colapso económico y social, acompañado de una posible migración masiva.
El gobierno, por su parte, impulsa medidas para atraer inversiones y flexibilizar la participación de cubanos en el exterior en la economía local, en un intento por mitigar los efectos de una crisis que combina problemas estructurales internos y presiones externas.
Mientras tanto, millones de cubanos continúan enfrentando apagones recurrentes en lo que analistas describen como una “tormenta perfecta” para el sistema energético de la isla.
