domingo, 15 de marzo de 2026 10:20
El Gobierno de Javier Milei decidió revisar y modificar los aspectos más polémicos del Plan de Inteligencia Nacional y envió una nueva versión del documento al Congreso de la Nación Argentina, luego de las críticas que generó el proyecto original por el riesgo de espionaje interno.
El plan inicial, elaborado durante la gestión de Sergio Neiffert al frente de la Secretaría de Inteligencia del Estado, tenía unas 170 páginas y despertó cuestionamientos por incluir referencias a actores sociales que podrían “erosionar” la confianza pública, entre ellos opositores políticos, economistas, movimientos sociales y periodistas.
Tras un dictamen crítico de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, el organismo de inteligencia reformuló varios de los apartados más sensibles del documento. Entre los cambios se eliminaron o modificaron menciones vinculadas a actores que pudieran afectar la “percepción” o los “procesos cognitivos” de la opinión pública, así como referencias al uso de nuevas tecnologías e inteligencia artificial para ese tipo de análisis.
De acuerdo con fuentes parlamentarias, las correcciones fueron enviadas de manera reservada tras las elecciones de octubre y antes de la salida de Neiffert del organismo, con el objetivo de adecuar el plan a los límites establecidos por la Ley de Inteligencia Nacional y despejar las acusaciones de espionaje interno.
Sin embargo, el debate político continúa abierto en el Congreso. Legisladores de distintos bloques mantienen reparos por el alcance del Decreto 941/2025, mediante el cual el Ejecutivo amplió facultades de la SIDE, incluyendo la posibilidad de realizar cruces masivos de datos personales y habilitar detenciones sin control judicial previo.
En paralelo, la renovación legislativa dejó momentáneamente en suspenso el funcionamiento de la comisión bicameral encargada de supervisar el sistema de inteligencia, lo que impide una revisión definitiva del nuevo documento.
En ese contexto, persisten las dudas dentro del Parlamento sobre cuál de las versiones del plan se encuentra actualmente en vigencia: el texto original, que generó polémica, o el documento corregido que el Gobierno sostiene como el plan operativo del sistema de inteligencia.
