El proceso de restauración ecológica de la Vega de Trapiche, ubicada en la Puna catamarqueña, registra nuevos progresos en el marco del plan iniciado en 2020. Durante los últimos meses del año pasado, concluyó la cuarta etapa de implantación de vegetación autóctona en el lugar, en tanto las tareas de revegetación prosiguen de acuerdo con los lineamientos establecidos.
El estado de avance del proyecto fue evaluado en una reunión celebrada en Casa de Gobierno, encabezada por el gobernador Raúl Jalil y el intendente de Antofagasta de la Sierra, Mario Cusipuma. Participaron también representantes de los ministerios de Minería y de Agua, Energía y Medio Ambiente.
Durante el encuentro, se analizó el avance de las acciones ejecutadas hasta el momento, en el marco de un trabajo articulado entre el Gobierno provincial y la empresa Rio Tinto. El objetivo central de la iniciativa es recomponer las condiciones ecosistémicas de la vega y recuperar su valor histórico y ambiental.
Revalorización
La revalorización se desarrolla a través de dos ejes principales. Por un lado, la implantación de especies vegetales autóctonas (champas), provenientes de la zona, con el fin de restituir la cobertura vegetal natural del suelo. Por otro, se impulsa un proceso de revegetación natural, favorecido por la acción de la fauna y las condiciones propias del entorno puneño. A través de estas acciones, se espera que en unos pocos años la vega esté totalmente recuperada.
Las tareas incluyen la mejora de las condiciones de riego tradicionales, la nivelación de terreno y la recomposición de áreas verdes que formaban parte del paisaje original. Paralelamente, se llevan adelante controles y monitoreos ambientales permanentes para garantizar la protección de los ecosistemas de altura y asegurar la sostenibilidad de las acciones a largo plazo.
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Encuentro. Analizaron el avance de las acciones ejecutadas.
El plan también contempla la puesta en valor del espacio como ámbito de recreación y educación ambiental para la comunidad. En ese sentido, vecinos de Trapiche participan activamente en la planificación y ejecución de las obras, aportando conocimientos tradicionales sobre el manejo del agua y las prácticas agrícolas ancestrales. Históricamente, la Vega de Trapiche cumplió un papel fundamental en el desarrollo regional, al abastecer de alimentos a las primeras poblaciones y consolidarse como un símbolo de la relación entre el hombre y el agua en la Puna.
Con la iniciativa en curso, las autoridades buscan no solo restaurar su infraestructura natural, sino también preservar la memoria colectiva y fortalecer la identidad productiva y cultural de la zona. Cabe señalar que la metodología aplicada en las tareas realizadas responde a procedimientos especialmente adaptados a las condiciones del terreno, los cuales resultan inéditos para la ecorregión altoandina.
