miércoles, 4 de febrero de 2026 23:50
Cuba atraviesa uno de los inviernos más intensos de las últimas décadas, con temperaturas inusualmente bajas que alteraron la vida cotidiana en varias provincias del país caribeño. El fenómeno climático se produce en un escenario complejo, marcado por limitaciones energéticas y escasez de combustible que dificultan a la población protegerse adecuadamente del frío.
El descenso térmico coincide con un contexto de restricciones energéticas agravadas luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva para imponer aranceles a productos de países que suministren petróleo a Cuba. Esta medida impacta en el ya delicado suministro de combustible en la isla.
La falta de electricidad estable impide el uso continuo de equipos eléctricos, mientras que la escasez de gas y combustibles limita las alternativas para calentar agua o preparar alimentos en horarios flexibles. En muchos hogares, el frío se enfrenta sin calefacción ni recursos suficientes.
El episodio invernal ya es considerado uno de los más intensos de la historia reciente del país. La estación meteorológica de Indio Hatuey, en la provincia de Matanzas, registró cero grados Celsius, un valor inédito desde que existen mediciones oficiales en la isla.
El pasado 3 de febrero, el termómetro alcanzó el punto de congelación a las 07:00 hora local, superando el récord anterior de 0,6 grados Celsius registrado en febrero de 1996 en Bainoa, provincia de Mayabeque, según datos del Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet).
En total, 32 estaciones meteorológicas reportaron temperaturas iguales o inferiores a los 10 grados Celsius, un comportamiento poco habitual en una nación de clima tropical. Además, se confirmó la presencia de escarcha en cultivos de Indio Hatuey, un fenómeno excepcional en la isla.
El impacto se sintió en distintas regiones, desde el municipio de Cerro, en La Habana, hasta Santiago de Cuba, la segunda ciudad más grande del país, donde predominan habitualmente temperaturas elevadas y donde la baja sensación térmica sorprendió a sus habitantes.
Especialistas advirtieron que las temperaturas cercanas al punto de congelación pueden afectar plantaciones sensibles al frío, generando posibles consecuencias en la producción agrícola.
Si bien enero cerró con cuatro frentes fríos —un número acorde al promedio histórico— la temporada invernal 2025-2026 ya acumula ocho frentes fríos desde su inicio el 30 de octubre pasado, superando en dos eventos al mismo período del ciclo anterior y consolidando un invierno atípico para la isla.
