domingo, 1 de febrero de 2026 09:56
A pesar de la estabilidad macroeconómica y cambiaria que atraviesa el país, el arranque de 2026 mostró una dinámica de precios persistente en los rubros más sensibles para el bolsillo. Según diversos relevamientos privados, la inflación de enero no logró perforar el piso esperado y se ubicará con seguridad por encima del 2 por ciento, traccionada principalmente por el rubro de alimentos y bebidas que experimentó una aceleración hacia el cierre del mes.
El «goteo» constante en las góndolas
Aunque no se registraron saltos abruptos en el tipo de cambio, los informes detectaron una presión constante en productos de demanda inelástica. Carnes, verduras y aceites fueron los principales responsables de este «goteo» de precios. Si bien hubo bajas estacionales en ciertas verduras y ajustes moderados en lácteos y combustibles, el peso de los productos frescos fue determinante para mantener elevado el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Las proyecciones del sector privado
El consenso de las consultoras ubica la cifra en torno al 2,5%, con los siguientes matices según cada entidad:
- Econviews: Lidera las proyecciones con un 2,8%.
- LCG y Almaceneros de Córdoba: Coinciden en un rango de entre 2,4% y 2,5%, destacando el impacto de la carne.
- Equilibra: Reportó un incremento del 2,2%.
- IPC Online Bahía Blanca: Presentó el dato más optimista, con un 1,9%.
Novedad técnica: El INDEC cambia la forma de medir
El escenario de febrero llega con un cambio fundamental para la estadística nacional. El INDEC comenzará a utilizar una nueva canasta de bienes y servicios, actualizada a los hábitos de consumo actuales.
Esta actualización técnica implicará un cambio en las ponderaciones:
- Mayor peso a los servicios: Reflejando el gasto real de los hogares modernos.
- Menor incidencia de alimentos: Se reduce su peso relativo, lo que podría derivar en mediciones estadísticas más moderadas en los próximos meses si los servicios se mantienen estables.
