El Ministerio de Salud reportó un incremento preocupante en la circulación de la gripe H3N2 en Argentina. En la última semana se confirmaron 28 casos del subclado K en 14 provincias, lo que representa un aumento superior al 150% respecto a la semana anterior, cuando se registraban apenas 11 casos en cinco distritos. Entre los afectados, se registró la primera muerte: un hombre de 74 años en Mendoza, cuyo deceso fue atribuido a complicaciones derivadas de la infección y de patologías preexistentes.
El subclado K del H3N2 se caracteriza por una mutación en la proteína hemaglutinina que aumenta en un 56% su capacidad de contagio respecto a temporadas previas, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este subtipo ya generó récords de hospitalizaciones y presión sobre los sistemas de salud en Europa y América del Norte, y ahora preocupa a los especialistas por su rápida expansión en Argentina.
La distribución territorial de los casos muestra una expansión significativa: Buenos Aires (4), Catamarca (3), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2), Chubut (1), Córdoba (2), Corrientes (2), Entre Ríos (2), La Pampa (1), La Rioja (1), Mendoza (3), Neuquén (3), Río Negro (1), Santa Cruz (2), Santa Fe (2) y Tierra del Fuego (2). Entre los pacientes, casi la mitad requirió internación, mientras que solo el 21% estaba vacunado contra la gripe, lo que resalta la vulnerabilidad de los grupos de riesgo.
Los especialistas recomiendan extremar las medidas de prevención: mantener completos los esquemas de vacunación contra influenza y otras enfermedades respiratorias, lavado frecuente de manos, ventilación adecuada de ambientes cerrados, uso del pliegue del codo al toser o estornudar, evitar compartir utensilios y restringir el contacto social ante síntomas compatibles hasta al menos 24 horas sin fiebre. Los grupos prioritarios para la vacunación incluyen mayores de 65 años, niños pequeños, embarazadas, personal de salud y personas con factores de riesgo como enfermedades respiratorias crónicas, cardíacas, inmunodeficiencias, diabetes u obesidad mórbida.
El infectólogo Roberto Debbag advirtió que el número real de contagios podría ser mucho mayor que el registrado oficialmente debido a la subnotificación y la superposición de enfermedades respiratorias. Además, destacó que la circulación del virus se adelantó por la movilidad masiva durante las fiestas y la globalización, y proyectó que la situación en Argentina seguirá el patrón observado en el hemisferio norte, con un impacto más temprano y significativo de lo habitual.
