domingo, 4 de enero de 2026 18:20
La imagen recorrió el mundo en cuestión de minutos. Nicolás Maduro, con los ojos y los oídos cubiertos tras ser detenido por tropas de élite de Estados Unidos, quedó retratado en una fotografía que rápidamente se convirtió en uno de los símbolos más comentados del operativo ordenado por el presidente Donald Trump.
El registro fue difundido por el propio mandatario estadounidense a través de la red social Truth Social, pocas horas después de la captura del exlíder venezolano, quien gobernó el país desde 2013. La publicación se dio en un contexto de fuerte tensión, mientras desde Venezuela la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez exigía una prueba de vida tras la detención de Maduro y de su esposa.
La escena despertó múltiples interrogantes, en especial por el hecho de que al detenido se le taparan tanto los ojos como los oídos. Según especialistas en defensa y seguridad consultados por la BBC, este tipo de procedimientos responde a protocolos habituales en operaciones de captura de alto riesgo.
Mark Cancian, coronel retirado del Cuerpo de Marines de Estados Unidos y asesor senior del Departamento de Defensa y Seguridad del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), explicó que “el gobierno trató esta detención como un asunto de aplicación de la ley, no como una operación militar, por lo que han tratado a Maduro como a un detenido”.
En la misma línea, John Spencer, experto estadounidense en operaciones militares y guerra urbana y presidente de Estudios de Guerra Urbana del Modern War Institute de West Point, detalló que bloquear los sentidos del detenido es una práctica común, especialmente en Estados Unidos. “Se trata de técnicas de detención habituales en aprehensiones militares, que sirven tanto para silenciar o aislar al detenido e impedir que se comunique con otros, como para proteger la seguridad de la misión”, señaló.
De acuerdo con el especialista, estas medidas buscan evitar que el capturado pueda identificar métodos operativos, personal interviniente, ubicaciones o capacidades empleadas durante la operación, reduciendo así posibles riesgos para las fuerzas involucradas.
La fotografía, más allá de su impacto visual, abrió un nuevo capítulo en el escenario político internacional y se transformó en una imagen cargada de simbolismo, tanto para los seguidores como para los detractores del régimen venezolano, marcando un momento clave en una crisis que sigue generando repercusiones a nivel global.
